Gabriel Alfredo Acosta Navas, líder de la barra Los Kuervos.
Gabriel Alfredo Acosta Navas, líder de la barra Los Kuervos. Foto: X/fninomendoza

Un hincha de 31 años fue asesinado en disturbios ocurridos en Cartagena de Indias este miércoles por la noche tras el partido entre Junior de Barranquilla y Palmeiras por la fase de grupos de la Copa Libertadores.

Se trata de Gabriel Alfredo Acosta Navas, líder de la barra Los Kuervos que sigue al Junior de Barranquilla. El joven de 31 años murió tras recibir múltiples heridas con arma blanca en plena calle durante un ataque realizado por dos hombres que se movilizaban en moto, según videos que circularon por redes sociales.

Así mataron a Gabriel Alfredo Acosta Navas. Video: X/barrabravaphot

“Lastimosamente, una persona perdió la vida. Vamos a ofrecer una recompensa de hasta 20 millones de pesos (unos 5.500 dólares) para la persona que brinde información”, dijo en una rueda de prensa el comandante de la Policía metropolitana de Cartagena, brigadier Gelver Yecid Peña, quien explicó que las autoridades incautaron más de 500 armas blancas como machetes y cuchillos.

Según medios locales, al parecer los disturbios fueron protagonizados por hinchas del Real Cartagena, un equipo de la segunda división que no participa en la Libertadores.

Disturbios tras el partido

El encuentro se disputó en Cartagena debido a las obras de ampliación del estadio Metropolitano de Barranquilla, sede habitual del Junior.

Desde horas antes del encuentro, en distintos puntos de la ciudad aparecieron mensajes amenazantes contra hinchas del Junior, incluidos carteles con la frase “muerte al tiburón”, en alusión al apodo del club barranquillero.

“Para nosotros no son hinchas ni barristas; los vamos a tratar como delincuentes que se disfrazan de hinchas para cometer este tipo de acciones”, expresó por su parte el secretario del Interior de Cartagena, Bruno Hernández.

Disturbios tras el partido entre Junior de Barranquilla y Palmeiras. Video: X/barrabravaphot

Hernández agregó que la fecha dejó a tres personas heridas y que, a pesar de los disturbios, “no hubo vandalismos hacia medios de transporte público”.

Ese ambiente de tensión contrasta con el recibimiento festivo que la ciudad hizo al equipo brasileño, que incluyó músicos y bailarines y la presencia de decenas de seguidores en el aeropuerto.

El partido, correspondiente a la primera jornada del Grupo F, terminó empatado 1-1. El Junior se adelantó con un gol de penalti de Teófilo Gutiérrez en los primeros minutos, mientras que el Palmeiras igualó en la segunda mitad con el paraguayo Ramón Sosa.