El Tesoro vuelve al mercado: apunta a captar USD 150 millones con el nuevo bono en dólares en una licitación clave
El Tesoro enfrenta una licitación clave con más de $9 billones en vencimientos y busca captar hasta USD 150 millones con el nuevo bono en dólares 2027, en medio de un mercado más líquido y bajo la mirada del nuevo secretario de Finanzas, Federico Furiase.

El Gobierno argentino encara este jueves una licitación decisiva para su programa financiero 2026. En medio de un calendario cargado de vencimientos y en plena “Argentina Week” en Estados Unidos —donde la administración busca atraer inversiones globales—, el Tesoro lanzará una nueva colocación de deuda con un objetivo concreto: captar hasta USD 150 millones en la primera vuelta del nuevo bono en dólares que vence en 2027.
La licitación representa además la primera operación encabezada por el nuevo secretario de Finanzas, Federico Furiase, recientemente incorporado al equipo económico. Su debut tiene lugar en un contexto de tensiones moderadas en los mercados internacionales y con una necesidad urgente del Gobierno de mejorar el perfil de vencimientos.

Un objetivo ambicioso: qué busca el Gobierno con el bono en dólares
El Tesoro ofrecerá inicialmente USD 150 millones en la licitación primaria, pero al día siguiente habilitará una segunda vuelta para colocar hasta USD 100 millones adicionales, totalizando un máximo de USD 250 millones por semana.
Según estimaciones privadas, el Gobierno aspira a emitir hasta USD 2.000 millones en este instrumento a lo largo de los próximos meses, recursos que se destinarán principalmente a cubrir los fuertes compromisos en moneda extranjera que vencen en julio de 2026, por un total cercano a USD 2.700 millones.
El bono, con vencimiento en octubre de 2027, paga una tasa del 6% anual, una referencia clave para medir la confianza del mercado financiero local e internacional. Este rendimiento también será determinante para evaluar cuán costoso será para el Gobierno acceder al crédito en dólares este año.
Presión en pesos: vencen más de $9 billones esta semana
Mientras se enfoca en la emisión del bono en dólares, el Tesoro también enfrenta un desafío mayor en el mercado en pesos: vencimientos por más de $9,6 billones, casi la mitad de los cuales no están cubiertos por los depósitos actuales del Estado en el Banco Central.
A pesar de esa presión, los analistas anticipan que el Gobierno podría alcanzar un rollover alto sin convalidar tasas demasiado elevadas. La reciente baja de la tasa overnight —del 35% al 21%— y un sistema financiero más líquido favorecen ese escenario.
Un menú amplio para tentar al mercado
La licitación del jueves incluirá 11 instrumentos diferentes, según lo informado por la Secretaría de Finanzas. Entre ellos:
- LECAP a tasa fija con vencimiento en mayo y septiembre de 2026.
- Títulos ajustados por CER (inflacionarios) con vencimientos entre 2026 y 2028.
- Bonos a tasa variable TAMAR, que siguen rendimientos mayoristas.
- Letras dólar linked, clave para quienes buscan cobertura cambiaria.
- El Bonar 2027, denominado directamente en dólares.
Este menú apunta a atraer perfiles diversos de inversores, desde quienes priorizan protección frente a la inflación hasta aquellos interesados en mantener exposición al dólar sin recurrir al contado con liquidación.
Por qué esta licitación es clave para el mercado
Los ojos de analistas e inversores estarán puestos en tres puntos centrales:
- El nivel de rollover en pesos: determinará si el Tesoro absorbe o libera liquidez.
- La recepción del bono en dólares: crucial para medir la capacidad del Gobierno de financiarse en moneda extranjera.
- El impacto en la curva de tasas: especialmente en los vencimientos cortos, que marcan el pulso del mercado local.
La licitación además llega tras un rollover del 93,3% en la operación anterior, donde el Tesoro decidió no renovar completamente los vencimientos, dejando pesos libres en el mercado. Esta vez, la estrategia podría cambiar.
Una prueba financiera que marcará el ritmo del 2026
La licitación de este jueves no es solo un trámite técnico: es un termómetro de la confianza del mercado en la estrategia económica del Gobierno. El desempeño del bono en dólares, la capacidad para renovar pesos y la reacción de los inversores frente al riesgo argentino definirán no solo el resultado inmediato, sino también las posibilidades del Tesoro de transitar un año de altísima exigencia financiera.



















