
Mientras Nicolás Tagliafico construía su carrera en el fútbol europeo, Carolina “Caro” Calvagni desarrolló un proyecto propio que hoy se consolida como una empresa internacional. La influencer y esposa del campeón del mundo fundó “Calvagni”, una marca de indumentaria deportiva y wellness que nació en Países Bajos y que ya vende miles de prendas al año, con la mira puesta en superar el millón de euros de facturación anual.
Con una inversión inicial de 250.000 euros, la emprendedora logró transformar una idea nacida tras su mudanza a Europa en un negocio con producción internacional, distribución en distintos países y una estrategia comercial inspirada en las grandes firmas de moda deportiva.

Cómo nació el emprendimiento de Caro Calvagni
La historia de la marca comenzó en 2018, cuando Caro Calvagni se instaló en los Países Bajos para acompañar la carrera de Nicolás Tagliafico, quien por entonces jugaba en el Ajax.
Fue allí donde detectó una diferencia con respecto al mercado argentino: la ropa deportiva no solo estaba pensada para entrenar, sino también para el uso cotidiano.
“Cuando me mudé a Europa, encontré otro mundo respecto de la indumentaria para el gimnasio; me llamó la atención la relación intrínseca entre el deporte y la moda. En Argentina venía de jugar al hockey, donde la indumentaria era meramente funcional, no estética”, recordó la emprendedora para Forbes Argentina. Esa experiencia la llevó a crear, en 2021, una marca enfocada en combinar rendimiento deportivo, diseño y moda urbana.

Calvagni: el negocio que creó en Países Bajos
Actualmente, Calvagni opera desde los Países Bajos, cuenta con un centro logístico en Barcelona y produce sus prendas en China y Portugal, donde fabrica las líneas de terminación premium. La empresa ofrece un catálogo de más de 100 productos, que se multiplican en unas 300 variantes entre colores y modelos.
Según datos difundidos por la propia compañía, cerca del 70% de las ventas corresponde a prendas deportivas de alto rendimiento, mientras que el 30% restante pertenece a la línea de ropa urbana o leisure, pensada para el uso diario.

La firma comercializa alrededor de 9.000 prendas por año y proyecta cerrar 2026 con una facturación cercana a los 700.000 euros, con el objetivo de superar el millón de euros en 2027.
La estrategia con la que busca superar el millón de euros
Uno de los diferenciales del negocio es su modelo de comercialización. En lugar de lanzar grandes colecciones permanentes, Calvagni apuesta por el sistema de drops, una estrategia que consiste en presentar cápsulas limitadas de productos durante distintos momentos del año.
Este modelo genera sensación de exclusividad y urgencia entre los consumidores, al tiempo que reduce los costos de almacenamiento y evita acumular grandes volúmenes de stock.

La compañía también basa gran parte de su crecimiento en el comercio electrónico y en la comunidad construida alrededor de la marca en redes sociales. Sin embargo, ese camino no estuvo exento de desafíos.
En distintas entrevistas, Caro Calvagni explicó que uno de sus principales objetivos fue dejar de ser reconocida únicamente como “la esposa de un futbolista” y construir una identidad propia como empresaria dentro de la industria de la moda deportiva.
Esa estrategia también implicó modificar el contenido que compartía en redes sociales para atraer a un público interesado en el bienestar, el entrenamiento y el estilo de vida saludable, en lugar de una audiencia centrada exclusivamente en el fútbol.
En la actualidad, con una estructura internacional y presencia en distintos mercados, la marca continúa expandiendo su negocio con la intención de consolidarse como una referencia dentro del segmento de la indumentaria wellness y deportiva premium.






















