
A la hora de maquillarse, el corrector de ojeras suelen convertirse en uno de los grandes aliados para disimular las orejas y darle un aspecto más descansado y juvenil al rostro. Sin embargo, después de los 50 años un error de maquillaje puede generar estragos e incluso profundizar aún más las líneas de expresión.
Con el paso de las horas, el contorno de ojos puede presentar más líneas de expresión y cambios en su textura. En esa zona, una capa demasiado abundante de maquillaje puede acumularse en los pliegues y hacer que se vuelvan más visibles.

Por eso, los maquilladores profesionales recomiendan cambiar de estrategia y, en lugar de cubrir toda la ojera con corrector, lo ideal es identificar los sectores que realmente necesitan cobertura y trabajar allí con pequeñas cantidades.
El consejo de la maquilladora que trabaja con Isabella Rossellini
La maquilladora profesional Azra Red, quien trabaja con la actriz Isabella Rossellini, sostiene que al maquillar el contorno de los ojos “menos es más”. Su recomendación para las mujeres mayores de 50 años consiste en evitar cubrir de manera uniforme toda la zona de la ojera. En cambio, propone colocar el corrector únicamente donde exista una mayor necesidad de cobertura.
Uno de los puntos a los que presta especial atención es el ángulo interno del ojo, donde suele concentrarse una parte importante de la oscuridad. Aplicar allí una pequeña cantidad de producto permite aportar luminosidad sin cargar innecesariamente el resto del contorno.
El problema no está necesariamente en utilizar corrector, sino en aplicar una cantidad excesiva en una zona donde la piel es particularmente delicada y presenta movimiento constante. Cuando se coloca una capa gruesa, el producto puede acumularse en las pequeñas líneas y pliegues que aparecen alrededor de los ojos. Al asentarse, esas zonas pueden quedar más marcadas y generar un acabado menos natural.
Por eso, especialmente cuando la piel presenta mayor textura, resulta conveniente trabajar con capas finas y sumar producto solamente si todavía hace falta cobertura.

Cómo aplicar el corrector para conseguir un resultado más natural
El primer paso es preparar el contorno de los ojos y dejar que cualquier producto de tratamiento o hidratación se absorba antes de comenzar con el maquillaje.
Después, se puede colocar una pequeña cantidad de corrector en el sector más oscuro, prestando especial atención al ángulo interno. En lugar de arrastrarlo por toda la ojera, conviene difuminarlo suavemente hacia las zonas cercanas.
La clave está en utilizar poco producto y observar el resultado antes de agregar más. Si la ojera todavía necesita cobertura, se puede incorporar una segunda capa muy fina únicamente en ese punto.
También es importante evitar aplicar una cantidad excesiva de polvo para fijar el maquillaje. Un acabado demasiado cargado puede acentuar la textura natural del contorno y quitarle luminosidad a la mirada.















