
Perú dispuso la suspensión temporal de la venta, distribución y uso del glifosato en productos destinados a la producción de alimentos vegetales para consumo interno.
La decisión, impulsada por el Tribunal Constitucional e implementada por el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA), marca una diferencia con Argentina, donde el herbicida continúa siendo legal bajo determinadas condiciones.
Qué decidió Perú sobre el glifosato y por cuánto tiempo
La resolución, publicada el 30 de septiembre de 2026, también alcanza a otros cuatro componentes utilizados en productos agrícolas: clorpirifos, metomil, imidacloprid y clothianidin.
El Tribunal Constitucional consideró que existían deficiencias en la vigilancia y fiscalización de los plaguicidas, con posibles consecuencias para la salud y la seguridad alimentaria.
Sin embargo, no se trata de una prohibición definitiva ni de todos los usos del glifosato. La restricción permanecerá vigente hasta que finalice una reevaluación técnico-científica y se implementen mecanismos suficientes de control, trazabilidad y respuesta sanitaria. Tampoco implica la cancelación de los registros de los productos afectados.
El contraste con Argentina
A diferencia de Perú, Argentina no tiene una prohibición nacional del glifosato. Su comercialización y utilización están permitidas mediante productos registrados, sujetos a las condiciones establecidas por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).
La Resolución 458/2025 regula el registro de productos fitosanitarios, mientras que la Resolución 1175/2024 incluye al glifosato entre las sustancias alcanzadas por el sistema nacional de trazabilidad.

La situación varía en algunas jurisdicciones, donde existen restricciones sobre las aplicaciones agrícolas.
Una breve exposición al glifosato podría causar un daño cerebral permanente
Un estudio indicó que el glifosato permanece en el organismo de ratones durante largos períodos y advierte que incluso una exposición breve podría causar daño cerebral permanente, ya que inflama el sistema nervioso, un factor asociado a enfermedades como el Alzheimer.
El equipo del investigador Ramón Velázquez, de la Universidad Estatal de Arizona (ASU), Estados Unidos, indicó que se demostró “que los ratones expuestos al herbicida glifosato desarrollan una inflamación cerebral significativa, asociada a enfermedades neurodegenerativas”.
En el informe, publicado en la revista científica Neuroinflammation, los científicos identificaron una asociación entre la exposición de las ratas al herbicida y síntomas de neuroinflamación, así como un empeoramiento de una patología similar a la enfermedad de Alzhéimer, muerte prematura y comportamientos similares a la ansiedad.
Al analizar tanto la presencia de glifosato como el impacto de sus derivados en el cerebro mucho tiempo después del fin de la exposición, se revelaron “una serie de efectos persistentes y perjudiciales para la salud cerebral”.

















