
Durante años, el gris fue el color comodín en la decoración: paredes, sillones y muebles se tiñeron de tonos fríos para lograr ambientes modernos y versátiles. Sin embargo, en 2026 la tendencia cambió de rumbo y los diseñadores de interiores comenzaron a inclinarse por una paleta mucho más cálida, donde el marrón y sus variantes se convirtieron en protagonistas.
La nueva preferencia no implica eliminar el gris por completo, pero sí dejar de lado sus versiones más frías y azuladas. Ahora, los especialistas apuestan por beige, greige, taupe, caramelo y marrones en distintas intensidades para crear espacios envolventes y agradables.
Por qué el marrón se impuso sobre el gris
Según Ruth Mottershead, directora creativa de Little Greene, existe un movimiento claro hacia colores que transmiten mayor calidez y profundidad. “Los espacios acogedores y envolventes siguen siendo tendencia”, explicó la diseñadora, que destacó el crecimiento de los tonos caramelo y marrones para lograr ambientes tranquilos y agradables.
Mottershead remarcó que esta paleta es ideal para dormitorios, baños y salas de estar, donde se busca una atmósfera relajada y confortable. El cambio también se nota en los neutros: Emily Kantz, responsable de marketing de color de Sherwin-Williams, señaló que la búsqueda actual apunta a tonos más cálidos y complejos.

“Estamos viendo un cambio más amplio hacia neutros más cálidos y dimensionales que se sienten cómodos y atemporales”, sostuvo Kantz. Los beige con matices verdes, greige suaves, masilla y blancos cremosos ganaron terreno porque mantienen la versatilidad del gris, pero suman una sensación más natural y acogedora.
El gris no desapareció, pero se transformó
El gris sigue presente en la decoración, aunque perdió fuerza en sus versiones más frías y azuladas, que pueden volver un ambiente distante si se usan en exceso. “El gris no ha desaparecido por completo, pero ha evolucionado”, explicó Kantz. Los grises con matices beige o taupe todavía funcionan muy bien y se integran a la nueva tendencia.
Las diseñadoras Sydney Foley y Emma Legg también apuestan por grises más cálidos y profundos. “En lugar de un gris plano o de tono frío, elegimos un gris más cálido y profundo”, explicaron. Así, logran conservar la neutralidad sin que la habitación pierda calidez.
Para ellas, en 2026 la clave está en los grises complejos y orgánicos, que suman textura y personalidad a los ambientes.

















