
En los altos páramos de Ecuador, a unos 4000 metros sobre el nivel del mar, Juanito, un pastor de 71 años, vive una vida de serenidad, alejado del bullicio de las ciudades.
Cada mañana, se embarca en una caminata de más de 40 minutos llevando a sus 150 ovejas a pastar. Este pastor, firme en sus raíces, no planea dejar el lugar donde nació.
Juanito y su vida pastoral en los páramos ecuatorianos
Para Juanito, la tranquilidad es primordial. “Aquí vivimos tranquilos”, confiesa a Josué y Elie, quienes documentaron su vida en su canal de YouTube Ecuador y sus paisajes. Este relato se popularizó en septiembre gracias a un artículo del diario AS.

El video que narra su historia, publicado el 17 de agosto de 2022, alcanzó más de 2,1 millones de vistas. La edad del hombre y el tamaño de su rebaño podrían haber cambiado desde entonces, pero su esencia permanece intacta.
Juanito forma parte de la cultura indígena panzaleo, una comunidad profundamente conectada con la tierra. Viviendo en sencillas chozas de barro y paja, tanto él como su familia enfrentan las frías noches andinas con colchones de paja y mantas. A pesar de las condiciones, considera una bendición haber criado a sus seis hijos y seis nietos allí.
Siguiendo la tradición familiar, Juanito lleva a sus ovejas a pastar todos los días, asegurando la continuidad de esta forma de vida. Aunque su día a día se centra en las ovejas, la familia también cultiva parte de sus alimentos y ocasionalmente visita el pueblo más cercano para comerciar.

En sus caminatas, toca una flauta andina, que se ha convertido en su compañera fiel, a la que bromeando dice querer más que a su esposa. Para él, la distancia de la ciudad representa una ventaja invaluable. Según sus palabras, “ni siquiera llegan las enfermedades” a su refugio en la montaña.
Los páramos, su hogar, son ecosistemas únicos que actúan como reservorios naturales de agua. En 2005, un estudio publicado por Wouter Buytaert en Hydrological Processes destacó la capacidad de los suelos andinos de retener grandes cantidades de agua.
El agua que fluye desde estos páramos es vital para las ciudades andinas, que podrían enfrentar escasez debido al crecimiento poblacional y la pérdida de glaciares. La protección de estas tierras, como la compra de una hacienda en el volcán Antisana por Epmaps, busca asegurar el abastecimiento hídrico para futuras generaciones.
Las prácticas agrícolas y ganaderas también tienen su impacto. Aunque el pastoreo de ovejas como el de Juanito no altera significativamente el equilibrio hídrico, otros usos del suelo sí lo hacen, como reveló un estudio de la Universidad de Cuenca en 2010.
A pesar de los años transcurridos desde la grabación del video, la esencia de Juanito y su rebaño sigue vigente. En sus propias palabras, “somos felices aquí con la tranquilidad y trabajamos con los 150 borreguitos”.















