
El 21 de octubre de 1988, hace exactamente 38 años, el barrio porteño de Caballito fue escenario de una tragedia que todavía sorprende por sus circunstancias. Un pequeño caniche llamado Cachy cayó desde el piso 13 de un edificio ubicado en avenida Rivadavia 6155, en la esquina con Morelos, y desencadenó una serie de accidentes que terminaron con tres personas muertas, además del animal. El episodio quedó registrado en las crónicas periodísticas de la época y volvió a recordarse este miércoles, en un nuevo aniversario.
Cómo ocurrió la tragedia del caniche Cachy en Caballito el 21 de octubre de 1988
Aquella mañana de viernes, Cachy, la mascota de la familia Montoya, se encontraba en el balcón de un departamento del piso 13. Según las reconstrucciones periodísticas, el animal atravesó un espacio de la baranda y cayó al vacío, justo cuando una mujer caminaba por la vereda.
La primera víctima fue Marta Fortunata Espina, de 75 años, quien había salido a realizar sus compras habituales. El perro impactó directamente contra su cabeza y le provocó la muerte inmediata. El caniche tampoco sobrevivió a la caída.
El accidente generó conmoción entre los peatones y comerciantes que se encontraban en la zona. Sin embargo, mientras comenzaban a reunirse testigos alrededor del lugar, una segunda tragedia estaba por ocurrir.

Las otras dos víctimas: un accidente vial y un infarto
Entre las personas que se acercaron al lugar estaba Edith Solá, una mujer cuya edad fue consignada como 46 o 47 años en distintas reconstrucciones. Al intentar cruzar la avenida Rivadavia, fue atropellada por el interno 15 de un colectivo de la línea 55 y murió como consecuencia del impacto.
Un detalle de las crónicas de entonces ayuda a comprender las circunstancias del segundo accidente: la intersección de Rivadavia y Morelos no tenía semáforo, lo que complicaba la circulación vehicular.
La tercera víctima fue un hombre cuya identidad no quedó establecida en las reconstrucciones disponibles. Según los relatos publicados, había presenciado los acontecimientos y sufrió una descompensación cardíaca. Falleció mientras era trasladado en ambulancia hacia un hospital, completando una secuencia de tres muertes en pocos minutos.

Qué se sabe 38 años después sobre el accidente que conmocionó a Buenos Aires
A diferencia de otros relatos que se transmiten como leyendas urbanas, existen referencias periodísticas de 1988 sobre el episodio. No obstante, algunos detalles permanecen sin esclarecer completamente, especialmente la identidad del tercer fallecido y las circunstancias exactas que provocaron la caída del animal.
A 38 años de aquel viernes, la esquina de Rivadavia y Morelos continúa vinculada a uno de los accidentes más singulares de la historia porteña, una tragedia que comenzó con la caída de una mascota y terminó con tres víctimas humanas.





















