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Batió 40 récords, se enroló en la fuerza aérea nazi y visitó la Argentina en 1934: quién fue Hanna Reitsch, la aviadora favorita de Hitler

Fue una de las pilotos más audaces del siglo XX: batió más de 40 récords, colaboró con el régimen nazi y sorprendió a la Argentina con sus acrobacias aéreas.

Hanna Reitsch
La piloto alemana visitó la Argentina en 1934 Foto: Wikipedia
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Antes de probar algunas de las aeronaves más peligrosas de la Segunda Guerra Mundial, Hanna Reitsch sorprendió al público argentino con sus acrobacias aéreas. Ocurrió en 1934, cuando llegó a Buenos Aires como parte de una expedición científica dedicada al estudio del vuelo sin motor.

Años después, aquella joven de apenas 1,50 metros se transformaría en piloto de pruebas de la Luftwaffe, recibiría las Cruces de Hierro y estaría entre las últimas personas que vieron con vida a Hitler en su búnker de Berlín.

Los inicios de una pionera en el mundo de los planeadores

Hanna Reitsch nació el 29 de marzo de 1912 en Hirschberg, una ciudad de Silesia que actualmente pertenece a Polonia. Hija de un oftalmólogo, desde muy joven soñó con convertirse en médica misionera y piloto.

Hanna Reitsch
La aviadora que batió más de 40 récords Foto: Wikipedia

Comenzó a estudiar Medicina, pero en 1932 se inscribió en una escuela de vuelo sin motor. Aunque era la única mujer del grupo y tuvo dificultades durante sus primeras prácticas, rápidamente se destacó por su habilidad para interpretar las corrientes de aire.

Un año después abandonó la universidad para dedicarse por completo a la aviación. Su talento llamó la atención del reconocido piloto Wolf Hirth, quien la contrató como instructora de planeadores.

Los más de 40 récords mundiales de velocidad y altura

Durante su carrera, Reitsch estableció más de 40 récords de distancia, resistencia y altura, tanto en planeadores como en aeronaves motorizadas.

En 1936 se convirtió en la primera mujer en recorrer más de 300 kilómetros en un vuelo sin motor. Al año siguiente atravesó los Alpes, una maniobra especialmente peligrosa por las corrientes de aire y los cambios repentinos del clima.

También estuvo entre las primeras mujeres en pilotear un helicóptero. En 1938 voló el Focke-Wulf Fw 61 dentro del pabellón Deutschlandhalle de Berlín, frente a miles de espectadores. El régimen nazi convirtió aquella demostración en una poderosa herramienta de propaganda.

La recordada visita a la Argentina en 1934 con sus shows de acrobacias

En 1934, Reitsch viajó a Sudamérica junto con otros pilotos alemanes para estudiar las corrientes térmicas de la región. La delegación llegó a Buenos Aires el 9 de marzo, llevando un planeador Grunau Baby.

Sus demostraciones aéreas causaron sensación. El público porteño quedó sorprendido por las acrobacias y, especialmente, por la presencia de una mujer dentro de un ambiente dominado por hombres.

Hanna Reitsch
Hanna Reitsch durante uno de sus vuelos Foto: Wikipedia

Durante aquella expedición, Reitsch obtuvo la Insignia Plata C, una distinción internacional reservada para pilotos que completaban determinadas pruebas de distancia, altura y duración. La visita a la Argentina terminó de consolidar su reconocimiento fuera de Europa.

El ingreso a la Luftwaffe y su rol clave como piloto de pruebas

En 1937 comenzó a trabajar como piloto de pruebas vinculada a la Luftwaffe. Su tarea consistía en llevar al límite los nuevos prototipos, detectar fallas y evaluar su comportamiento antes de que fueran utilizados por otros aviadores.

Probó aeronaves como el Junkers Ju 87, conocido como Stuka; el bombardero Dornier Do 17 y el Messerschmitt Me 163 Komet, un caza impulsado por cohetes capaz de alcanzar velocidades excepcionales para la época.

Durante una prueba sufrió un grave accidente que le provocó fracturas y lesiones en el cráneo. Sin embargo, después de varios meses de recuperación, volvió a volar.

También participó en las pruebas de una versión tripulada de la bomba volante V-1. El proyecto contemplaba misiones con escasas posibilidades de supervivencia, aunque finalmente no llegó a utilizarse de manera operativa.

La relación directa con Adolf Hitler y su posición de privilegio

Sus récords y su trabajo para la Luftwaffe la acercaron a las máximas autoridades nazis. Reitsch fue recibida personalmente por Adolf Hitler y se convirtió en una figura privilegiada de la propaganda del Tercer Reich.

En abril de 1945, cuando Berlín estaba rodeada por el Ejército Rojo, llegó hasta la capital junto con el general Robert Ritter von Greim. Ambos aterrizaron bajo los bombardeos y consiguieron entrar en el Führerbunker.

Hanna Reitsch
Hanna Reitsch, pionera de la aviación alemana Foto: Wikipedia

Reitsch estuvo entre las últimas personas que vieron con vida a Hitler. Logró abandonar Berlín pocos días antes del suicidio del dictador, ocurrido el 30 de abril de 1945. Posteriormente fue detenida por las fuerzas estadounidenses y permaneció internada durante aproximadamente 15 meses.

El peso de las condecoraciones y las Cruces de Hierro tras la guerra

Hanna Reitsch recibió las Cruces de Hierro de segunda y primera clase, distinciones excepcionales para una mujer dentro de la estructura del régimen nazi. También obtuvo la Insignia de Piloto y Observador en Oro con Diamantes.

Después de la guerra retomó el vuelo sin motor y volvió a competir internacionalmente. Entre 1962 y 1966 dirigió una escuela de planeadores en Ghana y continuó batiendo marcas hasta los últimos años de su vida.

Murió el 24 de agosto de 1979, a los 67 años. Nunca realizó una condena contundente del nazismo ni se arrepintió públicamente de su cercanía con Hitler.

Su figura permanece atravesada por una contradicción imposible de borrar: fue una pionera que abrió caminos para las mujeres en la aviación, pero eligió poner su extraordinario talento al servicio de una dictadura criminal.

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