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En 1927, Victoria Ocampo diseñó la casa “más fea de Mar del Plata”: tenía forma de cubo, escandalizó a sus vecinos y hoy es un hotel

La escritora desafió la arquitectura tradicional de Mar del Plata con una vivienda blanca, sin adornos y completamente diferente a las mansiones de la época. Solo la conservó durante un año, pero terminó convertida en una obra pionera del movimiento moderno argentino.

Casa de Victoria Ocampo
Su diseño moderno causó rechazo entre los vecinos Foto: Facebook / Ruben Calomarde
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En la esquina de Alberti y Pellegrini, cerca del mar, todavía permanece una construcción que alguna vez provocó rechazo, burlas y discusiones entre los habitantes de Mar del Plata.

A finales de la década de 1920, cuando la ciudad estaba poblada por residencias aristocráticas y chalets inspirados en estilos europeos, Victoria Ocampo tomó una decisión revolucionaria: construir una casa blanca, austera, formada por cubos y sin grandes elementos decorativos.

La propiedad fue levantada en 1927 siguiendo las indicaciones de la escritora. Por su apariencia, los vecinos comenzaron a llamarla “la casa más fea de Mar del Plata”. Sin embargo, aquello que muchos consideraban un adefesio terminó siendo reconocido como uno de los primeros antecedentes de la arquitectura moderna argentina.

La casa de Victoria Ocampo que rompió con el paisaje marplatense

Durante las primeras décadas del siglo XX, Mar del Plata se consolidó como el destino de veraneo de las familias más poderosas del país. Cerca de la costa se construyeron grandes villas con techos inclinados, torres, piedras a la vista y detalles característicos de los estilos normando, francés e inglés.

En medio de ese paisaje apareció la vivienda ideada por Victoria Ocampo. Era una construcción de líneas rectas, paredes lisas, terrazas y amplias ventanas. No tenía molduras, columnas ornamentales ni los adornos habituales de las residencias tradicionales.

Casa de Victoria Ocampo
La llamaron “la casa más fea de Mar del Plata”

Su fachada blanca y su estructura cúbica parecían una provocación.

Para materializar el proyecto, Ocampo recurrió al constructor Pedro Botazzini, conocido por levantar galpones. La escritora buscaba una vivienda sencilla, luminosa y abierta hacia el paisaje atlántico.

La ubicación tampoco fue casual. Desde la zona de la actual Loma de Stella Maris, la casa ofrecía una vista privilegiada del océano. La relación entre los ambientes interiores, la luz natural y el mar era una parte fundamental del diseño.

Una vivienda moderna que escandalizó a los vecinos

Aunque no era arquitecta, Victoria Ocampo conocía las tendencias artísticas europeas y estaba interesada en las vanguardias. Su intención era alejarse de los interiores recargados y de las fachadas monumentales que dominaban la ciudad.

La propuesta se acercaba a los principios que comenzaba a difundir el movimiento moderno: formas geométricas, espacios funcionales, grandes ventanas y ausencia de ornamentación.

Casa de Victoria Ocampo
La casa que Victoria Ocampo diseñó en Mar del Plata Foto: La Capital de Mar del Plata

Para muchos marplatenses, sin embargo, la vivienda era simplemente una enorme caja blanca. Su diseño resultaba difícil de comprender en una época en la que el prestigio social se expresaba mediante mansiones imponentes.

El rechazo tampoco estuvo relacionado únicamente con la arquitectura. Ocampo llevaba una vida alejada de las convenciones impuestas a las mujeres de su clase. Su personalidad independiente y su historia sentimental alimentaron los comentarios alrededor de la propiedad.

Así, la casa moderna, su propietaria y los rumores de la época quedaron unidos en un mismo escándalo.

La visita de Le Corbusier a la casa de Mar del Plata

En octubre de 1929, el reconocido arquitecto Le Corbusier viajó a la Argentina para ofrecer conferencias y analizar diferentes proyectos. Durante su paso por Mar del Plata conoció la vivienda y quedó sorprendido por su ubicación y por las vistas hacia el océano.

La influencia del movimiento moderno era visible en toda la propiedad: volúmenes geométricos, paredes blancas, terrazas y prioridad para la luz natural.

Casa de Victoria Ocampo
La vivienda fue construida en 1927

Mientras numerosos vecinos seguían considerando la casa un adefesio, uno de los arquitectos más influyentes del siglo XX reconocía el valor de aquella propuesta adelantada a su tiempo.

Victoria Ocampo la vendió un año después

A pesar de la polémica generada por el diseño, Victoria Ocampo conservó la casa durante muy poco tiempo. En 1928, apenas un año después de su construcción, vendió la propiedad a la familia Atucha.

Con el paso de las décadas, el edificio atravesó diferentes reformas y perdió parte de su apariencia original. Aun así, logró sobrevivir al crecimiento inmobiliario que provocó la desaparición de numerosas construcciones históricas de Mar del Plata.

Casa de Victoria Ocampo
Victoria Ocampo en la casa de Pellegrini en Mar del Plata, en 1927 Foto: fotosviejasdemardelplata.blogspot.

Actualmente, en el inmueble de Alberti y Pellegrini funciona un hotel sindical o gremial. Su aspecto ya no es exactamente el mismo que tenía en 1927, pero todavía conserva parte del carácter geométrico que lo convirtió en una rareza.

La propiedad no debe confundirse con Villa Victoria, la residencia de madera ubicada en la calle Matheu que actualmente funciona como centro cultural. La casa de Alberti y Pellegrini fue otra cosa: un experimento arquitectónico que desafió abiertamente el gusto de su época.

Casi un siglo después, aquella vivienda considerada la “más fea de Mar del Plata” es recordada como una obra pionera. Su historia demuestra que, muchas veces, aquello que primero provoca rechazo puede terminar convertido en patrimonio y símbolo de una ciudad.

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