
A pocos kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, rodeada de árboles centenarios y jardines que parecen detenidos en el tiempo, se encuentra una imponente propiedad vinculada con una de las mujeres más importantes de la cultura argentina.
Se trata de Villa Ocampo, la residencia donde vivió la escritora, editora y ensayista Victoria Ocampo. La casona fue construida en 1891 como vivienda de verano de su familia, pero terminó convertida en un punto de encuentro para intelectuales y artistas de diferentes partes del mundo.
Más allá de su elegante arquitectura, el verdadero tesoro se conserva puertas adentro. Sus habitaciones guardan muebles, fotografías, cartas, obras de arte y una biblioteca personal compuesta por más de 11.000 libros, varios de ellos dedicados y anotados por reconocidos escritores.
La historia de Villa Ocampo, la casona que nació como residencia de verano
La vivienda fue construida por Manuel Ocampo, padre de Victoria, sobre un extenso terreno de San Isidro con vista hacia el Río de la Plata. Su diseño reunió influencias de la arquitectura italiana, francesa e inglesa, características de las grandes residencias de la Belle Époque.

En aquel momento, la propiedad ocupaba cerca de diez hectáreas. Durante los meses de verano, la familia viajaba desde Retiro acompañada por institutrices y trabajadores encargados de mantener la casa, las caballerizas, el gallinero y los jardines.
Victoria Ocampo nació en 1890, poco antes de que se terminara la construcción. Durante su infancia, el lugar fue un refugio familiar alejado del movimiento porteño. Sin embargo, con el paso de los años se transformaría en uno de los centros culturales más importantes del país.
Recién en 1941 se convirtió en el hogar permanente de Victoria Ocampo
A comienzos de la década de 1940, Victoria heredó la propiedad y decidió instalarse definitivamente allí. Para entonces, ya había fundado la revista Sur, una publicación fundamental para la literatura argentina y latinoamericana del siglo XX.
La escritora renovó los interiores y combinó muebles heredados, obras de arte y objetos modernos. De esta manera, consiguió que en la casa convivieran la tradición aristocrática del siglo XIX y las ideas vanguardistas del siglo XX.

Villa Ocampo dejó de ser solamente una vivienda. En sus salones se organizaron almuerzos, debates y encuentros literarios que reunieron a destacadas personalidades.
Entre sus visitantes estuvieron Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares, Gabriela Mistral, Albert Camus, Federico García Lorca, María Elena Walsh, Pablo Neruda, Antoine de Saint-Exupéry y Rabindranath Tagore.
El lugar donde se conocieron Borges y Bioy Casares
Uno de los acontecimientos más importantes ocurrió cuando Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares se conocieron en Villa Ocampo. Aquel encuentro fue el comienzo de una amistad y una colaboración decisivas para la literatura argentina.
Otro episodio destacado tuvo como protagonista al compositor ruso Igor Stravinsky, quien se alojó en la propiedad durante su visita a la Argentina en 1936. Allí utilizó el piano Steinway que todavía se conserva en la residencia mientras preparaba la presentación de Perséphone en el Teatro Colón.
Décadas después, en 1968, Victoria recibió a Indira Gandhi, entonces primera ministra de la India, y organizó un almuerzo en su honor junto con destacados intelectuales argentinos.
La decisión que permitió conservar la histórica residencia
Preocupada por el futuro de su casa, Victoria Ocampo tomó una determinación trascendental. En 1973 donó Villa Ocampo a la UNESCO para que fuera preservada como un espacio dedicado al intercambio cultural.

Después de la muerte de la escritora, ocurrida en 1979, el organismo internacional se hizo cargo de la propiedad. En 1997, la residencia fue declarada Monumento Histórico Nacional.
El patrimonio incluye fotografías, cartas, primeras ediciones y miles de libros. En algunos ejemplares aparecen anotaciones de Victoria y dedicatorias manuscritas de autores como Alejandra Pizarnik, Rafael Alberti, Pablo Neruda y Aldous Huxley.
Qué funciona actualmente en Villa Ocampo
Actualmente, la residencia funciona como casa museo, centro de documentación y observatorio cultural de la UNESCO. El lugar conserva el legado de su antigua propietaria y desarrolla actividades relacionadas con la cultura, la educación y el intercambio de ideas.
Recorrer Villa Ocampo permite conocer la intimidad de una mujer que desafió numerosas convenciones de su época. También representa la oportunidad de ingresar a uno de los escenarios donde se escribió buena parte de la historia cultural argentina del siglo XX.
Más de 130 años después de su construcción, lo que comenzó como una residencia familiar de verano continúa rodeado de libros, árboles y recuerdos. Villa Ocampo permanece como el gran testimonio del universo de Victoria Ocampo y de una época marcada por encuentros que cambiaron la literatura argentina.



















