
En la esquina de 9 de Julio y Colón, cerca de la actual plaza Independencia de San Luis, nació uno de los militares más valientes de la historia argentina. Allí se encontraba la casa de Juan Pascual Pringles, el granadero que prefirió arrojarse al océano con su caballo antes que caer en manos de los realistas.
Pringles nació el 17 de mayo de 1795, cuando la región todavía formaba parte del Virreinato del Río de la Plata. Fue hijo de Gabriel Pringles y Andrea Sosa. Sobre su infancia existen pocos registros, aunque se considera que habría aprendido sus primeras letras en una escuela dominicana o con un maestro particular.
La casa puntana donde nació Pringles
La vivienda familiar estaba ubicada en el centro de la antigua ciudad de San Luis. Si bien la construcción original no se conserva, distintas investigaciones sitúan su solar natal en la actual esquina de Colón y 9 de Julio.

Entre 1811 y 1814, Pringles trabajó en una tienda de Mendoza. Al regresar a su provincia se incorporó a las milicias de caballería organizadas por Vicente Dupuy. En 1819 participó en la reducción de una sublevación de prisioneros realistas y, meses después, ingresó como alférez al Regimiento de Granaderos a Caballo.
El día que se arrojó al mar para evitar la captura
El episodio más recordado de su vida ocurrió el 27 de noviembre de 1820, durante la campaña libertadora en Perú. Pringles escoltaba información militar cuando su pequeña partida fue sorprendida por fuerzas realistas en la playa de Pescadores, cerca de Chancay.
Superado en número y sin una salida segura, tomó una decisión extrema: se internó en el mar montado en su caballo para evitar la captura y proteger los mensajes que llevaba.

Su valor impresionó al jefe realista Gerónimo Valdés, quien prometió respetar su vida y ordenó rescatarlo. Pringles fue tomado prisionero, pero logró reincorporarse posteriormente a las fuerzas independentistas. Su conducta fue reconocida con un distintivo que llevaba la inscripción“Gloria a los vencidos en Chancay”.
De Ayacucho a las guerras civiles argentinas
Pringles participó en las acciones de Pasco, Torata y Moquegua. También combatió en Junín y Ayacucho, dos enfrentamientos decisivos para la independencia sudamericana.
En la batalla de Junín ayudó a salvar al general Mariano Necochea. Meses después luchó bajo las órdenes de Antonio José de Sucre en Ayacucho. Por sus servicios militares fue reconocido y ascendido a teniente coronel por Simón Bolívar.

Después intervino en la Guerra contra el Imperio del Brasil y quedó involucrado en los enfrentamientos entre unitarios y federales. Murió el 19 de marzo de 1831, en el paraje conocido como Chañaral de las Ánimas, cuando tenía apenas 35 años.
La casa original desapareció, pero su solar conserva una historia extraordinaria: allí nació el comerciante puntano que se convirtió en granadero, combatió junto a los grandes libertadores de América y estuvo dispuesto a hundirse en el océano antes que rendirse.



















