
El gobierno de Brasil respondió a las declaraciones de Javier Milei contra Lula y las calificó de “antidemocrática, desequilibrada e impropia del jefe de Estado de un país amigo”.
A través de un comunicado, la Cancillería brasileña dejó en claro que resulta “inaceptable” hablar de un posible fraude en el balotaje, que se celebrará el domingo 25 de octubre y que definirá al próximo mandatario del país vecino.

Las autoridades brasileñas hicieron hincapié en que el futuro político de un país deben decidirlo sus ciudadanos “sin ningún tipo de injerencia externa”.
En ese sentido, consideraron que los dichos del jefe de Estado argentino tenían como destinatario al Poder Judicial de Brasil y el sistema de votación, es por eso que sostuvieron que se trata de “un nuevo e inaceptable intento de injerencia extranjera en el proceso democrático brasileño”.

A continuación, aseveró que el sistema democrático brasileño es “demostrablemente seguro” y agregó que jamás registró fallas, y que además fue validado por observadores internacionales en la primera vuelta electoral.
Qué había dicho Milei
A través de un posteo en su cuenta de X, Javier Milei volvió a apuntar contra Lula y advirtió: “Que su último truco de campaña sucia no incluya robarse la elección”. Además lo definió como “zurdo ladrón” y “progre machirulo”.
No es la primera vez que el libertario arremete contra el jefe de Estado brasileño. A principios de octubre, compartió un posteo realizado por la cuenta del Instituto Cato, un centro de estudios liberal con sede en Estados Unidos, en el que aparecía una foto de Lula con un micrófono y abajo una frase de Ian Vásquez, vicepresidente de Estudios Internacionales de esa organización, que decía: “Lo que ha hecho que la gente rechace a Lula y su partido es, en gran medida, la corrupción”.
















