El robo histórico de los 119 Picassos en el Palacio de los Papas de Aviñón cumple 50 años
El saqueo conmocionó a ambos lados de los Pirineos por la cantidad de obras sustraídas —119 de las 201 expuestas— y por el lugar en el que se perpetró, el edificio gótico más grande de la Edad Media, con una superficie de 15.000 metros cuadrados y resi...

París, 30 ene (EFE).- La noche del 31 de enero al 1 de febrero de 1976, hace ahora 50 años, Francia y España amanecieron con la noticia del robo de 119 Picassos expuestos en el Palacio de los Papas de Aviñón (sur de Francia), obras que pertenecieron a la última etapa del pintor español Pablo Picasso (1881-1973).
El saqueo conmocionó a ambos lados de los Pirineos por la cantidad de obras sustraídas —119 de las 201 expuestas— y por el lugar en el que se perpetró, el edificio gótico más grande de la Edad Media, con una superficie de 15.000 metros cuadrados y residencia de nueve papas en el siglo XIV.
A diferencia del robo de joyas en el Museo del Louvre del pasado octubre, cuyo paradero aún se desconoce, todas las piezas fueron recuperadas ocho meses después en una zona rural próxima a Marsella, a unos cien kilómetros de distancia de Aviñón.
Para cometer el robo, tres hombres atacaron al personal de seguridad, según las crónicas de la época del diario 'Le Monde'. Los delincuentes permanecieron en el interior del palacio tras el cierre y atacaron a punta de pistola a un vigilante para hacerse con las llaves de la fortaleza.
Seguidamente, redujeron a otros dos empleados y accedieron a la gran capilla donde se encontraban los cuadros. Los ladrones los descolgaron, los quitaron de sus marcos y los doblaron -lo que dañó algunas pinturas que tuvieron que ser restauradas- antes de cargarlos en una camioneta con la que escaparon.
El 3 de febrero de 1976 'La Vanguardia' publicaba en su página trece una crónica de EFE sobre el suceso: "Roban 119 cuadros de Picasso". La información destacaba que estaban valorados en 140 millones de pesetas y que su venta no sería fácil, pues las obras estaban catalogadas y cualquier comprador se arriesgaba a cometer una ilegalidad.
Justo debajo de esa información, el diario catalán informaba de un "sorprendente robo en el museo del Louvre" en el que un ladrón descolgó "con toda naturalidad" una pintura de un "discípulo de Giotto" y se la llevó.
Recuperación de película
La recuperación de las obras de Picasso fue de película. Un policía se hizo pasar por un coleccionista de arte y concertó una cita con los ladrones. Una vez allí, los agentes lograron arrestar al grupo, después de que uno de ellos abriera fuego. Más tarde, uno de los detenidos murió tras sufrir una insuficiencia cardíaca en su celda.
La mayoría de las piezas, como 'El joven pintor' (1972) o 'Los mosqueteros', se encuentran en la actualidad en el Museo Picasso de París. De hecho, una parte del legado del artista fue entregado al Estado francés como pago del impuesto de sucesiones de los herederos.
A pesar de la división de la crítica sobre el último periodo artístico del malagueño, sus obras cobraron valor añadido tras el histórico suceso. EFE
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