
La muerte de Antonio Grimau este martes 20 de octubre de 2026 a los 82 años generó conmoción en el mundo de la televisión y el espectáculo. Detrás de su extensa trayectoria como uno de los grandes galanes de la pantalla chica, el actor construyó una familia y atravesó una dolorosa pérdida que marcó su vida.
Grimau tuvo tres hijos: Lucas Antonio Rebolini, Luciana Rebolini y Antonia Rebolini. También fue abuelo de cuatro nietas y mantuvo relaciones sentimentales con distintas mujeres, entre ellas, la reconocida actriz Leonor Manso.
Quiénes son los hijos de Antonio Grimau y quiénes fueron sus parejas
- Lucas Antonio Rebolini: nació en 1974, fruto de su relación con Leonor Manso. Falleció en febrero de 2010, a los 36 años.
- Luciana Rebolini: nació de su relación con Zonia Tela. Se dedicó al coaching ontológico y es madre de cuatro hijas.
- Antonia Rebolini: es hija de Cristina Sánchez. En agosto de 2025, Grimau contó que estudiaba Traductorado Público de Inglés.
En una entrevista con La Nación publicada el 21 de agosto de 2025, el actor habló con orgullo de sus hijas y de sus cuatro nietas: Brisa, Valentina, Zoe y Olivia, todas hijas de Luciana.

La tragedia familiar que marcó a Antonio Grimau
Uno de los episodios más dolorosos de su vida fue la muerte de Lucas, su hijo con Leonor Manso. El joven falleció en febrero de 2010 y su cuerpo permaneció durante semanas sin identificar mientras sus padres lo buscaban.
Años después, Grimau reconoció que el teatro había sido fundamental para atravesar aquella pérdida. Durante una entrevista de 2025, recordó que estaba trabajando en la obra El Anatomista y que decidió regresar a los escenarios después de una semana.
Leonor Manso y los grandes amores de Antonio Grimau
Una de las relaciones más importantes de Grimau fue la que mantuvo con Leonor Manso, con quien compartió sus primeros pasos en la actuación y formó una familia. Aunque la pareja se separó, ambos conservaron una buena relación y volvieron a trabajar juntos.
En sus últimos años, el actor prefirió mantener su intimidad alejada de los medios. Sin embargo, nunca ocultó la importancia del amor en su vida. En agosto de 2025 expresó: “Renunciar al amor es renunciar a la vida, de algún modo”.

Además, Grimau había manifestado uno de sus deseos profesionales pendientes: compartir una obra teatral con sus dos hijas, Luciana y Antonia, quienes también habían tenido experiencias en la actuación.




















