
Martín Cirio entrevistó a Marcelo Polino en su ciclo de entrevistas, donde el periodista y conductor dejó varias declaraciones sobre su vida personal. Una de las más llamativas estuvo relacionada con el orden y la limpieza de su hogar: “Mi casa es como un quirófano, siempre está ordenada”, aseguró Polino al revelar cómo mantiene su hogar.
Las frases de Polino sobre su propia casa
Durante la entrevista, Polino reflexionó sobre la importancia de tener una vivienda propia y recordó las dificultades que atravesó en el pasado.
“El hecho de no haber tenido casa, de no tener dónde dormir… para mí el ladrillo es como seguridad, ¿viste? Tu casa siempre la vas a tener”, expresó el periodista, quien relacionó la estabilidad de un hogar con la tranquilidad personal.
Polino también contó que a finales de los años ‘80 debió vivir un tiempo en la calle: “Yo venía de Tres Arroyos y fui a la casa de mis padrinos en Buenos Aires. Viví un año con ellos y luego me ‘invitaron’ a irme. Allí tuve que dormir un tiempo en una plaza”, contó.
Más adelante, Polino reveló cómo vive la intimidad de su hogar y explicó por qué prefiere mantener ese espacio alejado de otras personas.
“Yo no podría meter a nadie dentro de mi casa… Hago de Polino todo el día, y cuando llego a mi casa, Polino se desinfla. Mi casa es como un quirófano, siempre está ordenada, nunca hay gente, nunca hay nadie”, confesó el conductor, dejando en claro que considera su vivienda un refugio donde puede desconectarse de la exposición pública.
Marcelo Polino reveló por qué no le gusta la playa ni el sol
Durante la entrevista, Marcelo Polino sorprendió al confesar que le molesta el sonido del mar y que necesita oscuridad y silencio absoluto para descansar. “A mí me pone muy nervioso el ruido del mar”, reconoció el periodista, quien explicó que, cuando se aloja en hoteles frente a la playa, toma medidas para aislarse del entorno: “Pongo todos los colchones… todo contra debajo del blackout”.
Además, contó que suele compartir estas situaciones con su amiga Paula Chaves, a quien le envía fotografías de cómo acondiciona las habitaciones. “Le mando a Paula una foto de donde estoy, todo encerrado tipo sarcófago. No puede haber ni ruido ni luz”, relató Polino, dejando en claro que prioriza el silencio y la oscuridad incluso durante sus vacaciones.

En otro momento de la charla, Polino volvió a referirse a la tranquilidad que busca en su vida privada, lejos de las cámaras y la exposición mediática. “Fuera de mi trabajo, yo soy muy para abajo… Mi casa es mi lugar de descanso, siempre en total silencio y calma”, explicó el periodista, quien reconoció que su personalidad cambia cuando termina su jornada laboral.
Incluso, admitió que su estilo de vida puede resultar poco atractivo para sus amistades. “Yo soy el peor plan para mis amigos. Yo soy el aburrido del grupo, yo no soy divertido fuera de mi trabajo, yo soy medio plomazo”, expresó entre risas, al describir su preferencia por los momentos de soledad y descanso.
Hacia el final de la entrevista, Polino reflexionó sobre el paso del tiempo y confesó que una de sus mayores preocupaciones es el deterioro de las capacidades cognitivas. Aunque reconoció que envejecer es inevitable y que le gusta verse bien, recordó con tristeza los últimos años de Antonio Gasalla, con quien compartió una estrecha relación.
“El deterioro mental que viví con Antonio Gasalla, quien fue la persona para mí más inteligente, más brillante… Que terminara su vida mirándome a la cara y no conociéndome, eso es tremendo; el deterioro mental es lo peor de todo, me parece”, manifestó el conductor, conmovido por el recuerdo del histórico humorista.























