Fue declarado Bien Integrante del Patrimonio Cultural de la Ciudad de Buenos Aires
Fue declarado Bien Integrante del Patrimonio Cultural de la Ciudad de Buenos Aires Foto: Instagram @lareinadelascupulas

Un chalet en medio de una terraza de edificio podría ser una idea alocada o fuera de los parámetros cotidianos de Buenos Aires. Lo cierto es que esta construcción existe y se encuentra a metros del Obelisco, guardando una historia de casi 100 años que lucha por quedar en el olvido. Este chalecito, de estilo normando, está ubicado en un décimo piso y nació en 1927, su primer dueño fue el español Rafael Díaz que como tantas familias llegó a finales del siglo XIX con un sueño para crear la mueblería más grande de Sudamérica en un edificio de 9 plantas. ¿Cómo se le ocurrió esta idea?

El Chalecito años atrás Foto: AGN

El chalecito de 9 de Julio

Resulta que en la terraza decidió emplazar la propiedad con el propósito de dormir la siesta y no regresar a Banfield, donde vivía con su esposa e hijos. En 2014 la casita fue declarada Patrimonio Cultural de la Ciudad, ahora peligra su futuro, ya que está en venta todo el edificio.

Cuando Rafael llegó con 14 años empezó a trabajar en un negocio de telas, ubicado en el barrio porteño de Balvanera. Una vez que abandonó este rubro se inclinó por los muebles, primero por un cuñado que tenía un negocio muy pequeño y luego abrió uno propio en la zona de Recoleta hasta recalar en Sarmiento 1155, para luego extenderse al 1113, 1117, 1119 respectivamente.

Dio comienzo a la empresa en la década del 20, llegando a tener un negocio de 9 pisos, en cuya azotea construyó un chalet estilo normando. El dato es que buscó que también tenga la estética de ciertas viviendas de Mar del Plata, ciudad que amaba. Su idea surgió porque debido a que la mueblería le generaba mucha demanda, tener que volver al mediodía a Banfield le resultaba incómodo.

En la terraza decidió emplazar la propiedad con el propósito de dormir la siesta Foto: Instagram @lareinadelascupulas

¿Inventor del marketing?

Esta casa no solo fue pensada para dormir la siesta. Rafael aprovechó el espacio para recibir primero las visitas de sus hijos, más adelante de sus nietos y pasar más tiempo con ellos. Sus descendientes afirman que fue el gran precursor del marketing.

Colocó allí una emisora: LOK Radio Mueblería Díaz, la cual utilizaba para difundir música y publicitar su negocio. “Para mí fue un visionario del marketing, de la comunicación: en la radio pasaba media hora de buena música, cinco minutos de publicidad, explicaba cómo adquirir sus muebles y otra media hora de buena música”, opinó su bisnieto, Diego Sethson, en diálogo con el Destape.

“El éxito de Rafael radicó en buena parte en que se convirtió en uno de los primeros en dar créditos a la firma en Argentina. Los compradores le decían cuántas cuotas querían pagar, firmaban, se concretaba el acuerdo entre las partes y se llevaban los muebles. Y, mientras eso existió, la gente nunca falló. Después, con la llegada de las tarjetas de crédito, la situación ya fue otra”, señaló.

Unas de las postales icónicas del Microcentro Foto: Instagram @fotos.antiguas.ba

La venta del chalet

Hoy, esa propiedad y el edificio completo salen a la venta por US$8 millones. Son más de 10.300 m² construidos, con alrededor de 7500 m² rentables, que incluyen nueve pisos de oficinas, un subsuelo, planta baja con local, cocheras, tres ascensores y, como corona del conjunto, el chalet de dos plantas que mira la ciudad desde arriba.

Al ser declarado Bien Integrante del Patrimonio Cultural de la Ciudad de Buenos Aires, dentro de la categoría “Sitios o Lugares Históricos”, bajo la Ley 1227, no puede ser modificado estructuralmente.

La venta abarca la totalidad del edificio: 10.374 m² construidos, de los cuales, 7820 m² son de oficinas rentables, distribuidos en nueve pisos con plantas de alrededor de 800 m² divididas en semipisos.