Más de 70 años de historia
Más de 70 años de historia Foto: Foto generada con IA

La Feria de Libros del Parque Rivadavia es hoy uno de los puntos culturales más emblemáticos de Buenos Aires, pero su historia comenzó de la manera más simple: vecinos intercambiando revistas hace más de siete décadas. Lo que surgió como un pequeño espacio comunitario de trueque terminó convirtiéndose en una feria histórica que atraviesa generaciones, transformando al barrio de Caballito en un verdadero faro cultural.

Los orígenes: del ombú histórico al primer canje de revistas

Para entender el nacimiento de esta feria, hay que retroceder a los años 40, cuando coleccionistas de sellos y monedas comenzaron a reunirse cada domingo bajo un añoso ombú en el Parque Rivadavia. Ese punto de encuentro, impulsado por la revista Rojinegro en 1943, dio origen a la histórica feria de filatelia y numismática, un evento que se mantuvo sin interrupciones durante décadas y que marcó la tradición del intercambio dentro del parque.

Poco después, hacia 1953, los hijos de esos primeros coleccionistas comenzaron a intercambiar también libros y revistas, generando el antecedente directo de la actual feria. Estos jóvenes se instalaron primero en la vereda del entonces Colegio Primera Junta y luego en el costado del parque, junto al paredón del Normal N°4, configurando el espacio que sigue vigente hasta hoy.

Un paseo imprdible, abierto todos los días Foto: Instagram @feriaparquerivadavia

El crecimiento: de mesas improvisadas a puestos fijos

A mediados de los años 50, quienes luego serían puesteros llevaron caballetes y tablas para improvisar mesas, distinguiéndose así de los vendedores esporádicos. Durante los 70 y 80, esa estructura se consolidó y la feria comenzó a crecer no solo en cantidad de puestos, sino también en diversidad de material. Era habitual ver chicos mayores de diez años vendiendo los libros o revistas que ya no usaban para obtener un poco de dinero o canjearlos por nuevos artículos.

En paralelo, los domingos del Parque Rivadavia se volvieron un punto de encuentro para coleccionistas de discos, aficionados a antigüedades, hobbistas y melómanos que intercambiaban vinilos, ediciones raras e incluso grabaciones piratas, consolidando al parque como un centro cultural que reflejaba el pulso de la Ciudad de Buenos Aires durante décadas.

Está ubicada en el Parque Rivadavia, el corazón de Caballito Foto: Instagram @feriaparquerivadavia

Crisis, reordenamiento y formalización de la feria

El crecimiento desordenado que se produjo tras la crisis económica de 1988/89 generó la aparición de cientos de manteros en los caminos del parque, lo que afectó la feria original. Fue recién en 2003, durante la gestión de Aníbal Ibarra, cuando la feria fue reorganizada oficialmente: se asignaron 100 puestos formales, se crearon corredores específicos y se otorgaron permisos municipales a puesteros históricos, preservando así la identidad cultural del espacio.

Este ordenamiento permitió que la feria siguiera creciendo en forma sostenible y sin perder su esencia original: la posibilidad de encontrar libros únicos, ejemplares descatalogados y materiales que no circulan en librerías tradicionales.

La feria hoy: un viaje al pasado en plena ciudad

Actualmente, la Feria del Parque Rivadavia funciona todos los días y se caracteriza por su ambiente atemporal. Los puestos están atendidos por libreros con décadas de experiencia, capaces de orientar al visitante hacia ediciones difíciles de encontrar. El espacio mantiene un aire nostálgico y artesanal, donde no existen estanterías relucientes ni sistemas informatizados: la búsqueda se hace a mano, con intuición y paciencia.

Para Caballito, esta feria no es simplemente un punto de compra de libros usados. Es parte de su identidad barrial, un espacio que guarda historias personales, que acompañó a generaciones de estudiantes porteños y que continúa siendo un refugio cultural en medio del ritmo acelerado de la ciudad.

Caballito, CABA. Foto: Instagram @caballitobarrio

Un patrimonio vivo de Buenos Aires

A más de 70 años de su nacimiento, la Feria de Libros del Parque Rivadavia representa un patrimonio cultural vivo, en constante evolución. Es un testimonio del valor de la cultura barrial, del encuentro espontáneo y del espíritu colectivo que caracteriza a Buenos Aires.

Su esencia permanece intacta: un lugar donde seguir descubriendo tesoros ocultos entre libros, revistas y discos, y donde cada visitante —desde un coleccionista experto hasta un lector ocasional— encuentra un pedazo de historia esperando ser llevada a casa.