
En una calle cercana al Área Fundacional de Mendoza se esconde un lugar que fue decisivo para la independencia de Sudamérica. Allí, entre 1814 y 1817, vivió José de San Martín junto a su esposa, Remedios de Escalada. La propiedad funcionó como refugio familiar durante los años en los que el general organizó una de las operaciones militares más extraordinarias del siglo XIX.
La casa ya no está en pie. El terremoto que destruyó gran parte de Mendoza en 1861 también provocó su desaparición, mientras que las construcciones posteriores terminaron de ocultar sus rastros. Durante décadas, su ubicación sobrevivió principalmente en documentos, planos y relatos históricos.
Sin embargo, una investigación interdisciplinaria consiguió identificar el terreno y recuperar evidencias de las diferentes ocupaciones que tuvo el sitio. Actualmente, un museo permite caminar sobre pisos vidriados y observar los restos arqueológicos de la vivienda donde San Martín fue gobernador, esposo, padre y estratega.
La casa de Mendoza donde vivió José de San Martín
La historia comenzó en 1814, cuando José de San Martín llegó a Mendoza para asumir como gobernador intendente de Cuyo. El Cabildo había gestionado una residencia destinada a recibirlo, aunque el militar inicialmente consideró otra propiedad conseguida a través de Domingo Corvalán. Finalmente, aceptó la vivienda alquilada por las autoridades locales.
La casa estaba ubicada en la actual calle Corrientes 343. No era solamente una residencia oficial: allí transcurrió una de las etapas más íntimas de la vida del Libertador. San Martín compartió el lugar con Remedios, mientras avanzaba con la organización política, económica y militar de Cuyo.

Desde Mendoza debía reunir hombres, conseguir armas, fabricar municiones, organizar transportes y preparar al ejército que atravesaría la cordillera. La vivienda quedó así vinculada a los años previos al Cruce de los Andes, aunque también fue escenario de una vida familiar que suele quedar opacada por las campañas militares.
Allí nació Merceditas, la única hija del Libertador
El 24 de agosto de 1816 nació en aquella casa Mercedes Tomasa de San Martín y Escalada, conocida popularmente como Merceditas. Fue la única hija de San Martín y Remedios, y su nacimiento quedó definitivamente unido a la historia mendocina.

El acontecimiento ocurrió pocas semanas después de la Declaración de la Independencia, proclamada el 9 de julio de 1816. Mientras las Provincias Unidas intentaban consolidar su ruptura con España, San Martín atravesaba uno de los momentos más intensos de su vida: se convirtió en padre al mismo tiempo que ultimaba los preparativos de la campaña libertadora.
La familia permaneció en el lugar hasta 1817. Ese año, el general emprendió la campaña hacia Chile y Remedios regresó a Buenos Aires acompañada por su pequeña hija. La separación abrió una etapa difícil para todos: San Martín continuó con las guerras de independencia y su esposa sufrió problemas de salud que se agravaron con el paso del tiempo.
El terremoto que borró la histórica vivienda
La antigua casa permaneció en pie durante varias décadas, pero el terremoto del 20 de marzo de 1861 modificó para siempre el paisaje de Mendoza. La catástrofe destruyó buena parte de la ciudad colonial y provocó la pérdida del inmueble donde había vivido el Libertador.

Después del desastre, el terreno tuvo distintas ocupaciones y construcciones. Sus antiguos pisos quedaron enterrados bajo nuevas capas y, con el crecimiento urbano, la residencia sanmartiniana pareció desaparecer por completo.
En 1975, el solar fue declarado Lugar Histórico Nacional. Aun así, todavía faltaba resolver una pregunta central: qué restos permanecían debajo de las edificaciones modernas y si era posible comprobar arqueológicamente la presencia de la casa.
Las excavaciones que permitieron recuperar la casa de San Martín
En 2014, una comisión convocada por la Municipalidad de Mendoza inició un profundo proceso de investigación. El equipo estudió censos, planos y operaciones inmobiliarias para reconstruir la historia del terreno y confirmar que la residencia se encontraba sobre la vereda sur de la calle Corrientes.

Las tareas arqueológicas detectaron pisos correspondientes a una construcción del siglo XIX, además de evidencias de ocupaciones anteriores y posteriores. Los restos mostraron señales compatibles con la destrucción ocasionada por el terremoto de 1861.
El hallazgo no permitió reconstruir cada habitación con absoluta precisión, pero sí devolverle materialidad a un espacio que durante décadas había permanecido escondido debajo de la ciudad.
Cómo es el museo construido sobre las ruinas
El actual Museo de Sitio y Centro de Interpretación Casa de San Martín fue inaugurado el 24 de agosto de 2019, exactamente 203 años después del nacimiento de Merceditas. El complejo posee dos plantas y fue diseñado para conservar las excavaciones sin aislarlas del recorrido de los visitantes.
En la planta baja se pueden observar los sucesivos pisos de ocupación a través de superficies vidriadas. El recorrido explica cómo cambió el terreno desde tiempos anteriores a la llegada de los españoles hasta la ciudad contemporánea.
En el nivel superior, recursos audiovisuales presentan distintos aspectos de la vida de San Martín en Mendoza, su actuación como gobernador intendente y la preparación del Ejército de los Andes. El museo no reproduce una casona colonial imaginaria: expone los rastros auténticos que sobrevivieron bajo tierra.
A más de dos siglos de aquellos acontecimientos, el solar de Corrientes 343 conserva una historia extraordinaria. Allí nació la hija del Libertador, vivió una de las familias más recordadas del país y transcurrieron los meses previos a la campaña que cambió el destino de América del Sur.


















