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En 2017, Estados Unidos usó “la madre de todas las bombas”: hoy, la poderosa arma siembra terror en Medio Oriente

La bomba MOAB, conocida como la “madre de todas las bombas”, fue utilizada por primera vez en una operación contra el Estado Islámico en Afganistán. Ahora, el armamento vuelve a estar en el centro de la escena ante los planes militares de Donald Trump para posibles ataques contra Irán.

El antecedente del uso de “la madre de todas las bombas”
El antecedente del uso de “la madre de todas las bombas”. Foto: Radio Free Europe
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Estados Unidos utilizó por primera vez en combate la bomba GBU-43/B MOAB, conocida como la “madre de todas las bombas”, el 13 de abril de 2017, durante el primer mandato de Donald Trump. El ataque se llevó a cabo en el distrito de Achin, en la provincia afgana de Nangarhar, contra posiciones del Estado Islámico-Khorasan (IS-KP), una filial del grupo terrorista que operaba en la región fronteriza con Pakistán.

La operación tuvo como objetivo destruir una red de túneles y complejos subterráneos utilizados por los combatientes para refugiarse y organizar sus movimientos. Casi una década después, esta poderosa arma convencional vuelve a aparecer entre las opciones militares que Estados Unidos considera para posibles ataques contra Irán.

Soldados observan las consecuencias del lanzamiento de "la madre de todas las bombas"
Soldados observan las consecuencias del lanzamiento de "la madre de todas las bombas". Foto: Reuters

Cómo fue el primer ataque con la bomba MOAB en Afganistán

El bombardeo se produjo a las 19:32, hora local, en una zona montañosa del distrito de Achin. Para ejecutar la operación, la Fuerza Aérea estadounidense utilizó un avión de transporte militar Lockheed MC-130, desde el cual lanzó la GBU-43/B a través de la compuerta de carga trasera.

Según las autoridades militares estadounidenses, el objetivo era destruir posiciones subterráneas del Estado Islámico-Khorasan, cuyos integrantes utilizaban cuevas, túneles y búnkeres para protegerse de los ataques aéreos convencionales.

La decisión se tomó en un contexto de operaciones contra la organización terrorista en el este de Afganistán. De acuerdo con declaraciones de funcionarios locales citadas por medios internacionales, los bombardeos anteriores no habían conseguido neutralizar por completo la red de túneles.

Cuántos muertos dejó el bombardeo estadounidense

Las cifras de víctimas cambiaron durante los días posteriores al ataque a medida que las autoridades evaluaban los daños en el lugar de la explosión. El 15 de abril de 2017, funcionarios afganos informaron que 96 integrantes del Estado Islámico-Khorasan habían muerto, incluidos varios comandantes. Las estimaciones anteriores habían situado el número de fallecidos en cifras menores.

Sin embargo, la información sobre posibles víctimas civiles generó controversias. Mientras portavoces militares y funcionarios afganos afirmaron inicialmente que no había indicios de muertes de civiles, un legislador de Nangarhar señaló que residentes de la zona le habían informado sobre la muerte de un maestro y su hijo pequeño.

El grupo Estado Islámico, por su parte, negó que el ataque hubiera provocado bajas entre sus combatientes.

Las críticas que generó el uso de la “madre de todas las bombas”

La operación también provocó cuestionamientos dentro de Afganistán. El expresidente Hamid Karzai condenó el bombardeo y cuestionó que el país fuera utilizado como escenario para probar armamento de gran poder destructivo.

Otros funcionarios locales expresaron dudas sobre la necesidad de recurrir a una bomba de semejante magnitud, incluso reconociendo la violencia ejercida por el Estado Islámico contra la población.

Desde Washington, Trump elogió a las Fuerzas Armadas y afirmó que les había otorgado amplia autoridad operativa. El mandatario no confirmó públicamente si había autorizado personalmente el lanzamiento.

Por qué Estados Unidos vuelve a considerar la bomba MOAB

La GBU-43/B pesa aproximadamente 9.800 kilogramos y está diseñada para producir una enorme onda expansiva sobre una superficie extensa. Aunque es la mayor bomba convencional del arsenal estadounidense, no es un arma nuclear ni fue concebida específicamente para penetrar instalaciones ubicadas a gran profundidad.

La bomba GBU-43/B Massive Ordnance Air Blast de los Estados Unidos
La bomba GBU-43/B Massive Ordnance Air Blast de los Estados Unidos. Foto: Wikipedia

Por eso, su posible utilización contra Irán plantea interrogantes sobre su eficacia frente a complejos nucleares subterráneos, como Pickaxe Mountain, mencionado en los planes militares estadounidenses.

La experiencia de Afganistán demuestra que la MOAB puede emplearse contra posiciones fortificadas en superficie y redes de túneles. Sin embargo, su eventual uso contra instalaciones nucleares iraníes no garantizaría la destrucción de estructuras protegidas bajo gruesas capas de roca y hormigón.

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