
La guerra entre Rusia y Ucrania está impulsando una profunda transformación de la industria de defensa de Alemania, donde la creciente demanda de equipamiento militar favorece la reactivación de astilleros, la expansión de empresas y el desarrollo de nuevas tecnologías.
Este fenómeno también comienza a modificar las economías locales, con nuevas inversiones y oportunidades de empleo.
Alemania apuesta por la industria militar y reactiva sus fábricas
El cambio fue reflejado en un informe de DW Español, que muestra cómo el crecimiento del sector armamentístico está llegando a distintas actividades productivas. Una de las ciudades protagonistas es Wismar, ubicada sobre la costa del mar Báltico, donde la construcción naval recupera protagonismo.
El proceso forma parte del incremento del gasto militar alemán tras la invasión rusa de Ucrania en 2022. El país destinó recursos para modernizar sus Fuerzas Armadas y ampliar su capacidad de producción, mientras las compañías especializadas en defensa comenzaron a recibir una mayor cantidad de pedidos.
La expansión no se limita a los fabricantes tradicionales de armamento. También alcanza a empresas tecnológicas y startups que trabajan en soluciones vinculadas con drones, sistemas autónomos y otras herramientas destinadas al ámbito militar.
Wismar, la ciudad alemana que vuelve a crecer gracias a los astilleros
Uno de los casos más representativos es el de TKMS (Thyssenkrupp Marine Systems), compañía especializada en construcción naval militar que está ampliando sus instalaciones en Wismar para desarrollar proyectos de submarinos y buques de superficie.
En enero de 2026, la empresa incorporó a unos 140 trabajadores, con lo que superó los 400 empleados en esa sede. Además, anunció que prevé crear hasta 1.500 puestos de trabajo para finales de 2029, aunque aclaró que el cumplimiento de esa meta dependerá de la evolución de los pedidos.
El proyecto también contempla inversiones superiores a los 200 millones de euros para modernizar las instalaciones y habilitar nuevas líneas de producción. En septiembre, las autoridades locales aprobaron modificaciones urbanísticas que permitirán avanzar con la ampliación del astillero.
La actividad de Wismar refleja así una tendencia más amplia: el aumento de la demanda militar está abriendo nuevas oportunidades para sectores industriales alemanes, desde la construcción naval hasta el desarrollo tecnológico.





















