
En 2021, Karst Kreun decidió cambiar el destino de un campo cerca de Mansfield, en el estado australiano de Victoria. La propiedad, de 48 hectáreas, había sido explotada durante generaciones para agricultura y producción de semillas, y apenas conservaba 11 árboles maduros.
Apenas se instaló, Kreun comenzó a plantar árboles y arbustos nativos. Lo que empezó como un homenaje a su esposa fallecida, Lindy, se transformó en un ambicioso proyecto de restauración ambiental. La iniciativa, bautizada Karlindy —una combinación de ambos nombres—, ya suma 13.500 ejemplares plantados y sigue creciendo.
De campo agrícola a refugio para la fauna local
El objetivo de Kreun es devolverle al terreno su vegetación original y convertirlo en un refugio para la fauna autóctona. El campo está atravesado por el río Broken, lo que lo convierte en un lugar estratégico para la recuperación de especies.
La vegetación nativa cumple un rol clave: ofrece alimento, refugio y sitios de reproducción para animales de la región. Kreun se propuso llegar a 90.000 árboles nativos para que el paisaje se asemeje al que existía hace unos 200 años.

La transformación del campo cuenta con el apoyo del programa BushBank, una iniciativa del gobierno de Victoria que financia la recuperación de bosques nativos en terrenos privados.
El regreso de las aves y la protección de especies amenazadas
Uno de los focos del proyecto es favorecer la recuperación de la cacatúa gang-gang, un ave australiana amenazada por la pérdida de hábitat. La restauración también beneficia a otras especies, ya que la nueva vegetación ofrece recursos para alimentarse y refugiarse.
El río Broken aporta un entorno vital para animales como el ornitorrinco. Sin embargo, Kreun sabe que la recuperación de un bosque es un proceso largo: los árboles jóvenes tardan años en madurar y en desarrollar cavidades que muchas aves necesitan para anidar.
Un homenaje personal que busca sostener la biodiversidad
Lo que comenzó como un tributo a Lindy, la esposa de Kreun, se convirtió en una iniciativa de conservación que apunta a devolverle a la región su biodiversidad. El campo, antes dedicado a la producción agrícola, avanza hacia su transformación en un espacio natural capaz de sostener la vida silvestre local.




















