
El tuco con estofado es uno de los platos más tradicionales de la cocina argentina, pero el resultado depende en gran parte de la elección del corte de carne y de respetar los tiempos de cocción. Entre las alternativas que se consiguen en las carnicerías, el roast beef se destaca como la mejor opción para lograr una carne tierna y una salsa sabrosa.
La parrillera Natu Lalo recomendó este corte en el programa La cocina rebelde, de eltrece, y lo definió como “un corte noble de carne, que tiene sabor de los bifes y es rico”. Además, un carnicero invitado explicó que el roast beef y otros cortes similares son ideales para guisos, salsas y tuco, por su textura y sabor.
Por qué el roast beef es el corte ideal para el tuco
El roast beef se caracteriza por sus fibras musculares, grasa y tejido conectivo, lo que lo hace perfecto para preparaciones de cocción prolongada.

Durante el estofado, el colágeno del roast beef se transforma en gelatina, aportando suavidad a la carne y cuerpo a la salsa. Por eso, es fundamental cocinarlo a fuego bajo y sin apurar el proceso, para que la carne quede tierna y jugosa.
El paso a paso para que la carne quede perfecta
- Antes de sumar el tomate, conviene cortar la carne en trozos grandes y dorarla en una olla caliente con un poco de aceite. Es importante hacerlo en tandas, para que los trozos tomen color y no se hiervan en el líquido que sueltan.
- Luego se agregan la cebolla, el ajo y los vegetales elegidos. Cuando el sofrito está listo, se incorpora el tomate y se devuelve la carne a la olla para continuar la cocción a fuego bajo.
- El estofado debe cocinarse lentamente, entre una hora y media y dos horas, o incluso más, según el tamaño de los trozos y la calidad de la carne.
- Si la salsa se espesa antes de que la carne esté lista, se puede agregar un poco de agua o caldo caliente para mantener la humedad.
Cómo saber si el estofado está en su punto justo
La mejor señal de que el estofado está listo es que la carne se pueda atravesar fácilmente con un tenedor y se corte sin resistencia. Si todavía está dura, necesita más tiempo de cocción suave, no más temperatura.
La salsa debe conservar suficiente humedad para evitar que el estofado se pegue al fondo de la olla. Una vez que la carne está tierna, se puede dejar reducir unos minutos más para concentrar los sabores.
El resultado es un tuco con carne sabrosa y jugosa, ideal para acompañar tallarines, ravioles o cualquier pasta que permita aprovechar la salsa al máximo.




















