
Los restos de comida y la humedad suelen ser los principales responsables de los malos olores en el tacho de basura, incluso cuando se cambia la bolsa con frecuencia. Para combatir ese problema, muchos recurren a un truco simple: espolvorear bicarbonato de sodio en el fondo del recipiente.
El bicarbonato funciona como desodorizante porque neutraliza algunos de los compuestos que generan los olores desagradables. Sin embargo, no evita que los residuos orgánicos se descompongan ni reemplaza la limpieza habitual del tacho.
Cómo aplicar bicarbonato en el tacho de basura
Antes de usar el producto, es clave retirar la bolsa y asegurarse de que no queden líquidos ni restos pegados en el fondo. Si el recipiente está sucio, lo mejor es lavarlo con agua y detergente y dejarlo secar bien.

Una vez limpio, se puede espolvorear una pequeña cantidad de bicarbonato en el fondo, justo antes de colocar la bolsa nueva. Otra opción es ponerlo directamente dentro de la bolsa para ayudar a controlar los olores que generan los residuos.
Cada cuánto conviene cambiar el bicarbonato
No hay una regla fija sobre la frecuencia para renovar el bicarbonato. Como referencia, se puede reemplazar cada vez que se cambia la bolsa, sobre todo si se acumulan restos de comida o el tacho está expuesto a la humedad.
Si el bicarbonato se moja o entra en contacto con líquidos, conviene retirarlo y limpiar el fondo antes de volver a usar el recipiente. La humedad y los residuos orgánicos pueden seguir generando olores, aunque se agregue el producto.
Consejos para evitar los malos olores en el tacho
Para mantener el tacho en buenas condiciones, es importante vaciarlo con regularidad, limpiar las paredes y la tapa y secarlo bien antes de volver a usarlo. También ayuda cerrar bien las bolsas y no dejar restos orgánicos varios días, especialmente en épocas de calor.
El bicarbonato es un complemento económico para reducir los olores, pero la higiene regular del recipiente sigue siendo la medida más efectiva para evitar problemas.














