
Las zonas con líneas diagonales blancas pintadas sobre el asfalto son marcas de señalización vial que ordenan la circulación en rutas y autopistas argentinas. Se identifican como H.8 y delimitan espacios por los que está prohibido circular o atravesar, incluso cuando la superficie se encuentra despejada. Su finalidad es canalizar el tránsito ante obstáculos, ingresos, egresos y cambios en la configuración del camino.
Qué significan las líneas diagonales blancas pintadas sobre el asfalto
De acuerdo con el Anexo L del Decreto 779/1995, estas demarcaciones se denominan oficialmente H.8, marcas canalizadoras del tránsito e isletas.
Consisten en líneas oblicuas al sentido de circulación que pueden ser blancas o amarillas, paralelas entre sí o dispuestas en forma de V.
La normativa también contempla que sus bordes externos se unan mediante una línea perimetral de al menos diez centímetros de ancho.

Su función principal es advertir sobre obstáculos y dirigir a los vehículos hacia los sectores habilitados para circular.
Estas marcas permiten identificar superficies que deben permanecer libres de tránsito para mantener separadas las trayectorias de los vehículos.
Por qué está prohibido circular sobre estas marcas
La reglamentación argentina establece expresamente que no se pueden atravesar ni utilizar para circular bajo ninguna circunstancia prevista en la señalización H.8.
Esto significa que el espacio rayado no debe utilizarse para adelantar a otro vehículo, cambiar de carril, evitar una fila o recuperar una salida que se sobrepasó.
El Manual de Señalamiento Horizontal de Vialidad Nacional desarrolla las características técnicas de las isletas y su función dentro del ordenamiento de la circulación.
La prohibición responde a una finalidad de seguridad: evitar que los vehículos atraviesen superficies destinadas a separar movimientos que podrían entrar en conflicto.
Una zona rayada tampoco debe interpretarse como una banquina habilitada o un carril adicional.
Dónde aparecen y cómo debe actuar el conductor
- Estas marcas pueden utilizarse en bifurcaciones, ingresos y egresos de rutas, autopistas e intersecciones, así como en lugares donde existen obstáculos que obligan a encauzar el tránsito.
- Un caso habitual de aplicación es el espacio que separa una vía principal del inicio de una rampa de salida.
- Cuando un conductor encuentra estas demarcaciones, debe mantenerse dentro del carril permitido y respetar la trayectoria establecida por la señalización.
- Si sobrepasa una salida de autopista, corresponde continuar hasta encontrar otro recorrido habilitado, sin atravesar la zona rayada para corregir la maniobra.
- La prohibición alcanza tanto a las marcas blancas como a las amarillas contempladas en el sistema oficial.
- Respetar estas superficies permite conservar la separación entre los flujos de vehículos y evitar maniobras peligrosas en sectores donde el trazado del camino cambia.
Este artículo fue elaborado por un periodista de Canal 26 con la asistencia de la IA.















