comscore

Super Niño 2026: crece la probabilidad de que alcance una magnitud histórica y advierten sobre sus efectos en la Argentina

Un informe elevó al 75% la posibilidad de que este fenómeno climático alcance una intensidad excepcional entre octubre y diciembre.

Fenómeno "Super El Niño"
Fenómeno "Super El Niño" Foto: Copilot AI por Canal 26
+ Seguir en Google+ Seguinos en Noticias

El fenómeno de El Niño continúa haciendo estragos en el océano Pacífico y crecen las advertencias sobre sus posibles consecuencias para los próximos meses. En este sentido, un informe difundido por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), señaló que la probabilidad de que el episodio alcance una magnitud histórica llegó al 75%, mientras que las estimaciones indican más de un 90% de posibilidades de que sea muy fuerte.

Este escenario genera gran preocupación por los posibles efectos sobre el impacto del cambio climático en los ríos, la producción agropecuaria y la infraestructura. Por otro lado, en la Argentina, el norte del país podría peligrar por el registro de lluvias con valores superiores a los habituales, aunque el impacto dependerá de cómo se distribuyan las precipitaciones y de las condiciones de cada región.

La imagen que preocupa a los expertos: más tormentas y campos inundados por el avance de El Niño
Los especialistas advierten que el avance de El Niño incrementa la probabilidad de tormentas fuertes, desbordes de ríos y anegamientos. Foto: NA

La actualización del Centro de Predicción Climática de Estados Unidos (CPC), dependiente de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), también advirtió sobre la posibilidad de un episodio histórico. En su informe del 8 de octubre, estimó en un 83% la probabilidad de que El Niño alcance una intensidad histórica durante el trimestre octubre-diciembre. Las cifras corresponden a actualizaciones y estimaciones específicas, por lo que pueden variar a medida que se incorporen nuevos datos.

Qué es el Súper Niño y por qué podría ser histórico

El Niño es un fenómeno climático natural que se produce cuando las temperaturas superficiales del océano Pacífico ecuatorial central y oriental se mantienen por encima de los valores habituales y se combinan con cambios en la circulación atmosférica.

Estas alteraciones podrían modificar los patrones de lluvia y de temperatura en distintas partes del mundo. En Sudamérica, por ejemplo, las precipitaciones por encima de los registros normales se perciben en Argentina, Uruguay y el sur de Brasil, aunque sus efectos no son iguales en todas las provincias ni se repiten de la misma manera en cada episodio.

En las proyecciones citadas por la CEPAL, la posibilidad de alcanzar una magnitud histórica de eventos climáticos excepcionales se vincula con un indicador de temperatura oceánica que supera determinados umbrales y permite comparar el episodio con registros anteriores.

La NOAA señaló en octubre que las anomalías de temperatura superficial del mar habían superado los 4 °C en algunas zonas del Pacífico oriental. Sin embargo, ese dato corresponde a sectores específicos del océano y no significa que la temperatura de todo el Pacífico haya aumentado en esa misma magnitud.

Entre los antecedentes de episodios intensos se encuentran los de 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016. Estos eventos provocaron impactos importantes en distintas regiones del planeta, aunque sus consecuencias variaron según las condiciones climáticas y geográficas de cada lugar.

La imagen que preocupa a los expertos: más tormentas y campos inundados por el avance de El Niño
En la Argentina el fenómeno de El Niño se sentirá durante los meses de verano. Foto: NA

Qué consecuencias podría tener el Súper Niño en la Argentina

Uno de los principales riesgos para Argentina, es la posibilidad de que se registren precipitaciones altamente superiores a las habituales durante la primavera y gran parte del verano. Este exceso de agua puede beneficiar a determinados cultivos, pero también corren peligro por la capacidad de absorción del suelo, o de evacuación de los sistemas de drenaje. Sin embargo, preocupan las consecuencias:

  • Inundaciones y anegamientos: las lluvias intensas sobre terrenos saturados pueden provocar acumulaciones de agua en áreas rurales y urbanas.
  • Crecidas de los ríos: las precipitaciones en las cuencas pueden aumentar los caudales y elevar el riesgo de desbordes en zonas ribereñas.
  • Complicaciones para el agro: el exceso de humedad puede retrasar la siembra y la cosecha, dificultar el acceso a los campos y afectar el desarrollo de los cultivos.
  • Problemas de transporte e infraestructura: los caminos rurales, las rutas y los sistemas de drenaje pueden verse afectados por las precipitaciones persistentes.
  • Cambios en los mercados agrícolas: las variaciones en la producción y la logística pueden repercutir en la oferta y los precios internacionales de algunos alimentos.

La CEPAL advirtió que las consecuencias económicas de los episodios intensos de El Niño pueden prolongarse más allá del período en el que se desarrolla el fenómeno. No obstante, todavía existe incertidumbre sobre la magnitud de los impactos que podría tener el evento de 2026 en cada país y sector productivo.

El fenómeno de El Niño gana intensidad y crece la preocupación por sus posibles efectos sobre las lluvias y los ríos. Foto: Unsplash

Cuáles son las regiones argentinas más expuestas a las lluvias excesivas

El riesgo no se distribuye de manera uniforme en el territorio nacional. Los pronósticos estacionales permiten identificar tendencias generales, pero no anticipan con precisión la fecha, la intensidad ni la ubicación exacta de cada tormenta.

Noreste argentino: Misiones, Corrientes y sectores de Chaco y Santa Fe figuran entre las zonas que podrían recibir precipitaciones superiores a las habituales. Allí, las lluvias abundantes pueden agravar las crecidas de los ríos y los anegamientos, especialmente cuando los suelos ya acumulan mucha humedad.

Región central y provincia de Buenos Aires: el exceso de agua puede complicar las actividades agropecuarias, afectar los caminos rurales y provocar anegamientos en zonas bajas. En las ciudades, las consecuencias dependerán también de la intensidad de las tormentas y de la capacidad de los desagües.

Litoral: las lluvias en las cuencas de los ríos Paraná y Uruguay pueden influir en sus niveles y aumentar la presión sobre las zonas ribereñas. La evolución de los caudales también depende de las precipitaciones registradas en otros países de la cuenca y del manejo de los embalses.

Otras regiones del país: los efectos pueden ser diferentes e incluso contrarios a los registrados en el noreste. Algunas zonas pueden recibir menos precipitaciones de las habituales, por lo que no corresponde asumir que El Niño provocará lluvias abundantes en toda la Argentina.

¡Sumate a Canal 26!

Recibí una selección de nuestros contenidos, pensados especialmente para vos, en tu bandeja de entrada.