
El Tribunal Superior de Justicia de Brasil desestimó el recurso de amparo interpuesto por Flamengo y Fluminense y finalmente el Maracaná será el escenario del partido de vuelta de la semifinales de la Copa Sudamericana entre Vasco Da Gama y Boca.
Se trató del último paso que faltaba para que el escenario de la revancha quede asentado de manera definitiva. Para dicho encuentro, los hinchas del Vasco ya agotaron 70 mil entradas.
La presentación había sido realizada por ambos equipos a través del consorcio Fla-Flu Servicios S.A, la empresa que administra, opera y mantiene el mítico estadio de Río de Janeiro.

Los clubes cariocas, clásicos rivales entre sí, argumentaban que otorgarle el estadio al Vasco Da Gama implicaría sentar un precedente peligroso a través del cual otros clubes podrían solicitarlo como sede.
En caso de que eso pase, Flamengo y Fluminense temen que el campo de juego se deteriore y se vean perjudicados para jugar los partidos como locales allí.
A pesar de los planteos, la Justicia brasileña buscó siempre que el Maracaná albergue el encuentro entre el Vasco Da Gama y el Xeneize, ya que lo consideraban como la sede más adecuada para tal evento.

Ante las dudas en medio de los amparos legales, la Conmebol había evaluado la posibilidad de mudar la revancha a Asunción, Paraguay, donde un escenario probable era el Estadio Defensores de Chaco.



















