El sable corvo de San Martín: mitos, secretos y curiosidades del arma más emblemática de la historia argentina
El sable corvo de San Martín es uno de los objetos más enigmáticos de la historia argentina. Entre robos inexplicables, secretos no resueltos y curiosidades poco conocidas, esta arma mítica sigue despertando teorías y fascinación. Descubrí los mitos más sorprendentes detrás del símbolo máximo del Libertador.

Pocos objetos condensan tanta mística en la historia argentina como el sable corvo del General José de San Martín. No fue solo un arma: fue símbolo, talismán y, según algunos, hasta una extensión de su estilo militar. A casi dos siglos de su muerte, el sable sigue generando versiones, misterios y preguntas que fascinan tanto a especialistas como a curiosos.
A continuación, te cuento los mitos y curiosidades más sorprendentes del arma con la que San Martín forjó parte del destino de América.
¿Realmente era “corvo” o es un malentendido histórico?
Aunque lo conocemos como “sable corvo”, muchos historiadores aseguran que no era un sable especialmente curvado, sino más bien un arma ligera, de curva moderada, muy popular entre húsares y tropas de caballería ligera del siglo XIX.
San Martín lo habría comprado en Londres, donde equipaba tropas otomanas, persas y orientales. ¿Por qué lo eligió? Porque era rápido, preciso y perfecto para la táctica envolvente que tanto caracterizó al Libertador.

Era su arma “de confianza”
San Martín lo consideraba casi un amuleto. De hecho, lo conservó toda su vida y lo destacó en varias cartas. No era un arma ceremonial: lo usó en batallas reales, lo que le dio ese halo mítico que aún conserva.
No se lo dejó a su hija Mercedes: un detalle poco contado
Aunque su hija Mercedes fue la heredera universal, el sable tuvo un destino especial. En su testamento, San Martín escribió que lo legaba a Juan Manuel de Rosas como gesto de gratitud “por los importantes servicios que prestó a la causa de la Independencia Americana”.
Este detalle generó polémicas durante décadas, y todavía hoy dispara debates.

El gran misterio: ¿es el mismo sable que vemos hoy?
El sable fue robado tres veces del Museo Histórico Nacional.
Las fechas de los robos y posteriores recuperaciones alimentaron un mito persistente:
¿Y si el sable que hoy se exhibe no es el sable original?
Aunque las pericias del museo aseguran su autenticidad, el silencio alrededor de los robos y la falta de registros detallados mantienen viva la teoría conspirativa.
Una caja, una llave y un secreto
El sable solía guardarse en una caja de madera con cerradura. El misterio:
¿qué pasó con la llave original?
Algunos sostienen que se perdió durante las mudanzas del museo; otros aseguran que la tenía la familia Mitre. Nunca hubo una confirmación oficial.
Fue declarado “Arma del Ejército Argentino”
En 2015, se oficializó que el sable corvo es el símbolo del Ejército Argentino, y hoy se entrega como distinción a los oficiales que alcanzan el grado de general.
La idea: que el legado de San Martín siga siendo un gesto vivo y no una pieza de museo.

¿Por qué se convirtió en mito?
Además de su valor histórico, el sable sintetiza tres elementos que potencian su leyenda:
- Fue testigo directo de campañas clave de la Independencia.
- Tuvo dueños emblemáticos (San Martín y luego Rosas).
- Desapareció y reapareció en episodios tan extraños como cinematográficos.
Todo esto lo volvió un objeto que trasciende lo militar y se mete en el terreno de lo mítico.
Hoy, el sable corvo es mucho más que una reliquia que fue exhibida detrás de un vidrio. Es un recordatorio físico de la determinación, estrategia y visión política de San Martín. Un objeto que sobrevivió guerras, robos y controversias, y aún así sigue en pie como uno de los símbolos más fuertes de nuestra identidad nacional.


















