Los barrios más antiguos de CABA
Los barrios más antiguos de CABA Foto: Archivo

La Ciudad de Buenos Aires guarda, en sus rincones más antiguos, los capítulos fundacionales de la historia argentina. Calles empedradas, casonas coloniales, templos centenarios y espacios que sobrevivieron a epidemias, revoluciones e inmigraciones masivas conforman una trama única que sigue latiendo en pleno siglo XXI. Hoy exploramos los barrios más antiguos de CABA y el porqué de su relevancia histórica y cultural.

Monserrat: el verdadero inicio de Buenos Aires

Aunque muchos porteños consideran a San Telmo como el barrio más antiguo, la historia cuenta otra cosa. El título lo tiene Monserrat, cuyo origen se remonta a 1580, año de la segunda fundación de Buenos Aires por Juan de Garay.

En su territorio hoy encontramos algunos de los símbolos más importantes del país: la Plaza de Mayo, el Cabildo, la Catedral Metropolitana, la Avenida de Mayo, la Manzana de las Luces y el Congreso de la Nación.

Monserrat, el barrio más viejo. Foto: Instagram @entedeturismodebuenosaires
Monserrat, el barrio más viejo. Foto: Instagram @entedeturismodebuenosaires

El nombre del barrio apareció en 1755, cuando se levantó la Iglesia de Nuestra Señora de Monserrat. Durante la época colonial, la zona fue centro administrativo, religioso y social, y albergó a una población diversa, incluyendo una gran comunidad afrodescendiente.

A pesar de su rol histórico, recién en 1972 fue reconocido oficialmente como barrio porteño.

San Telmo: del primer arrabal al corazón bohemio

Si Monserrat es el corazón institucional, San Telmo es el alma antigua de la ciudad. Su historia se remonta al siglo XVII, cuando surgió como arrabal colonial habitado por trabajadores portuarios, artesanos y esclavos africanos.

Originalmente llamado Alto de San Pedro, el barrio fue uno de los primeros espacios urbanizados, vinculado estrechamente al puerto, al comercio y al tránsito de carretas desde el Riachuelo.

Calle Defensa Foto: Instagram @buenosairespanorama

Durante los siglos XVIII y XIX, San Telmo fue hogar de familias aristocráticas hasta que la epidemia de fiebre amarilla de 1871 provocó un éxodo masivo hacia el norte (como Recoleta). El barrio entonces se transformó en un enclave de inmigrantes y, más tarde, de artistas, moldeando su identidad bohemia actual.

Sus íconos —el Parque Lezama, la Plaza Dorrego, los anticuarios de Defensa, las tanguerías— conservan el espíritu porteño de otros siglos.

La Boca: cuna de inmigrantes y color

Aunque no tan antiguo como Monserrat y San Telmo, La Boca forma parte del trío histórico de la ciudad. Ubicada en la desembocadura del Riachuelo, fue el hogar de miles de inmigrantes italianos —especialmente genoveses— desde finales del siglo XIX.

Buenos Aires, Argentina.

Sus casas de chapa, pintadas con colores vibrantes, surgieron de una tradición vinculada a los restos de pintura de barcos. Con el tiempo, La Boca evolucionó de barrio portuario a polo cultural y artístico, con Caminito como emblema universal.

Aquí, las raíces populares se combinan con el fervor futbolero del Club Boca Juniors, otro ícono de identidad local.

Recoleta: cuando la élite se mudó al norte

Si bien no es de los más antiguos en cuanto a poblamiento, Recoleta adquirió importancia histórica cuando, tras la fiebre amarilla, las familias adineradas se trasladaron allí. Su origen se remonta al asentamiento de los monjes recoletos en el siglo XVIII.

La Isla, Recoleta. Foto: Instagram @recorre.ba

El barrio se transformó en símbolo de elegancia porteña, con palacetes franceses, museos y el famoso Cementerio de la Recoleta, donde descansan figuras centrales de la historia argentina.

Los barrios más antiguos de CABA no solo cuentan la historia de la ciudad: la encarnan. Cada uno guarda un capítulo distinto, y juntos conforman el ADN cultural de Buenos Aires.