La historia que Reino Unido calla: el primer reclamo argentino por Malvinas llegó antes de lo que imaginás
Semanas después del desalojo argentino de enero de 1833, la Argentina presentó en Londres su primera protesta formal por la ocupación británica de Malvinas. Detrás de ese reclamo inicial estuvo Manuel Moreno, un diplomático clave cuya historia sigue siendo poco conocida.

Cuando se habla de la Cuestión Malvinas, muchas veces se cree que los reclamos argentinos comenzaron décadas después de la ocupación británica. Sin embargo, la historia revela algo muy distinto: la primera protesta formal se presentó en Londres apenas semanas después del desalojo argentino de enero de 1833. Y detrás de esa firme defensa estuvo un hombre clave, hoy no tan recordado: Manuel Moreno.
¿Quién fue Manuel Moreno?
Manuel Moreno nació en Buenos Aires en 1782 y es más conocido por un dato biográfico: era el hermano menor de Mariano Moreno, uno de los líderes de la Revolución de Mayo. Pero su trayectoria va mucho más allá de ese parentesco.
Médico, periodista, legislador y diplomático, Manuel Moreno desarrolló una intensa vida pública marcada por su compromiso político. Su oposición al Directorio lo obligó al exilio en Estados Unidos, donde se vinculó con Manuel Dorrego y continuó escribiendo en la prensa.

De regreso en Buenos Aires, se integró al Partido Federal y ocupó cargos clave. Fue Ministro de Gobierno y Relaciones Exteriores de la Provincia de Buenos Aires bajo la gestión de Dorrego y, en 1828, fue designado Ministro Plenipotenciario de la República Argentina en el Reino Unido, el puesto donde marcaría la historia.
1833: el reclamo que abrió una disputa que continúa hasta hoy
Moreno ya conocía las islas australes gracias a su participación en la Sociedad Literaria de Buenos Aires, donde habían estudiado detalladamente la región. Por eso, cuando en enero de 1833 el Reino Unido expulsó a las autoridades argentinas de Malvinas, no tardó en reaccionar.
En abril de 1833, apenas unos meses después del hecho, Moreno exigió explicaciones ante el Ministerio de Relaciones Exteriores británico. Cuando finalmente recibió la respuesta oficial, presentó la primera protesta diplomática formal: un documento claro, directo y fundado en el derecho internacional.

Desde entonces, la defensa argentina fue constante. Moreno reiteró los reclamos en 1833, 1834, 1841 y 1849, siempre ante diferentes funcionarios del Foreign Office. En cada presentación expuso los argumentos históricos y jurídicos que aún hoy sostienen la posición argentina sobre la soberanía: la sucesión de España en los territorios australes, la presencia efectiva, la administración continua y los actos de autoridad que el Reino Unido interrumpió por la fuerza.
Un reclamo firme, incluso ante la negativa británica
La tarea de Moreno no fue sencilla. El Reino Unido adoptó posiciones cambiantes y, en muchos casos, evasivas. Frente a esa actitud, el diplomático argentino fue categórico: Argentina no podía aceptar –ni aceptaría jamás– que el caso se diera por cerrado.
Además, buscó difundir la postura argentina entre la opinión pública británica mediante publicaciones y documentos, mientras mantenía contacto permanente con las autoridades en Buenos Aires, que respaldaban cada uno de sus pasos.
El legado de Moreno
La labor de Moreno en Londres dejó un mensaje que sigue vigente: la Argentina quiso, desde el primer día, resolver la disputa por vías pacíficas, pero siempre con firmeza y fundamentos.

Su trabajo consolidó las bases del reclamo que el país sostiene hasta hoy, demostrando que la causa Malvinas no nació con la guerra de 1982, sino que se remonta a una defensa diplomática que comenzó casi inmediatamente después de la ocupación.


















