Entre el Riachuelo y la historia: Barraca Peña vuelve a la vida con un hallazgo arqueológico excepcional
La Barraca Peña, la construcción más antigua del Riachuelo fundada en 1774, renace tras siglos de historia. Lo que alguna vez fue un motor del comercio portuario porteño se transformará en un museo único que rescata hallazgos arqueológicos, la vida comercial del siglo XIX y la identidad profunda de La Boca.

A orillas del Riachuelo, en pleno corazón de La Boca, se levanta una construcción que sobrevivió al paso del tiempo, al abandono y a los vaivenes de la historia: Barraca Peña, la barraca más antigua del Riachuelo y uno de los edificios históricos más valiosos del sur porteño. Fundada en 1774 por el comerciante gallego Francisco de la Peña Fernández, este complejo fue mucho más que un espacio de acopio: durante el siglo XIX se convirtió en un engranaje clave del modelo agroexportador que impulsó a Buenos Aires hacia el mundo.
Un epicentro del comercio del siglo XIX
Su ubicación estratégica —en la actual avenida Pedro de Mendoza 3003— la transformó en un nodo comercial fundamental para la actividad portuaria de La Boca. Desde allí partían mercaderías hacia Europa gracias a un complejo que contaba con dos sectores de producción y acopio, el emblemático almacén de ramos generales “El Triunfo”, y el mercado de lana, carbón y frutos conocido como “La Lanera”.

A mediados del siglo XIX, el predio sumó aún más infraestructura: una estación de tren propia —parte del ramal del Ferrocarril Belgrano Sur—, un puente levadizo que unía ambas orillas y un muelle desde donde la carga iniciaba su travesía internacional. Barraca Peña llegó a convertirse en un símbolo del auge productivo y logístico de la zona sur.
Un tesoro arqueológico oculto bajo sus cimientos
Declarada Área de Protección Histórica en 2018, la barraca resguarda capas y capas de historia. Las obras de restauración revelaron hallazgos extraordinarios: un patio con cisterna del siglo XVII y el sorprendente “Pecio”, un navío del siglo XVI encontrado en Puerto Madero y posteriormente trasladado para su conservación al predio de la barraca.
Según detalló el jefe de Gobierno Jorge Macri, durante los trabajos “se descubren capas de historia de Buenos Aires” que permiten comprender la evolución de la ciudad antes incluso del Virreinato.
El renacer de un ícono: un museo único en el país
Tras un proceso de recuperación realizado por etapas, la Ciudad anunció que Barraca Peña reabrirá sus puertas en julio convertida en un museo, invitando a recorrer más de dos siglos de historia portuaria.
El nuevo espacio ofrecerá:
- Salas de exposición dedicadas a la vida comercial del siglo XIX.
- Un mirador sobre el Riachuelo, ubicado en el sector de “La Lanera”.
- Piezas arqueológicas restauradas, incluyendo fragmentos del Pecio.
- El almacén “El Triunfo” completamente recuperado, ya listo para su reapertura.
Además, para facilitar la visita de escuelas y turistas, se construirá un estacionamiento para micros, integrando la barraca al creciente circuito cultural de La Boca, junto a Caminito, el Colón Fábrica y Fundación Proa.

Una experiencia que revive el espíritu de Quinquela
La puesta en valor de Barraca Peña permitirá caminar por los mismos paisajes que inmortalizó Benito Quinquela Martín, cuando retrató la actividad frenética de La Boca en sus obras. El museo busca precisamente eso: reconstruir la memoria portuaria y acercar al público a las raíces trabajadoras del barrio.
Barraca Peña vuelve a la vida, no solo como testimonio físico del pasado sino como un puente hacia la identidad de una ciudad que nació mirando al río. Un espacio donde la historia no se cuenta: se respira. Si el Riachuelo pudiera hablar, sin dudas empezaría por este lugar.


















