Pizzerías en un recorrido
Pizzerías en un recorrido Foto: Foto generada con IA

Hablar de Buenos Aires es hablar de pizza. De una tradición que viajó con los inmigrantes italianos pero encontró su identidad definitiva en las calles porteñas, en hornos de barro, mostradores de mármol y porciones rebosantes de muzzarella. Y si hay un corredor perfecto para vivirla en primera persona, ese es la Línea B del Subte, que atraviesa la mítica Avenida Corrientes y conecta algunos de los templos más emblemáticos de la gastronomía local.

A lo largo de su recorrido se despliegan pizzerías que conservan técnicas artesanales, hornos tradicionales y un legado cultural tan profundo que varias de ellas fueron distinguidas como Pizzerías Emblemáticas Porteñas por su aporte a la identidad de la ciudad.

Parada obligada 1: El Imperio de la Pizza (Estación Federico Lacroze)

Lacroze en Chacarita Foto: Ciudad de Buenos Aires

En la icónica esquina de Corrientes y Federico Lacroze, frente al Cementerio de la Chacarita, se encuentra El Imperio, fundado en 1947 por José Caramés y considerado uno de los templos más tradicionales de la pizza al molde porteña.

Su estilo es inconfundible: pizza alta, gorda, bien cargada, una fugazzeta rellena que es “una cosa de locos”, y una identidad barrial que se siente al entrar. Allí te recibe la estatua de Carlitos Balá, un homenaje al humorista nacido y criado en el barrio. El local funciona desde temprano —incluso sirve café y medialunas al amanecer— y mantiene una estética típica de bodegón: metal en lugar de plástico, paredes con tango y fútbol, y mesas siempre llenas de habitués que comen “de dorapa”.

Es la parada perfecta para empezar la ruta, porque la Línea B literalmente pasa por su puerta.

Parada obligada 2: Pin Pun (Estación Medrano)

Pin-Pun abrió en 1927. Fotos: Instagram @pinpuncorrientes
Pin-Pun abrió en 1927. Fotos: Instagram @pinpuncorrientes

Fundada en 1927, Pin Pun es la pizzería más antigua de Buenos Aires según la Asociación de Pizzerías y Casas de Empanadas. Su pizza al molde y sus empanadas fritas forman parte del ADN gastronómico de Almagro.

Parada obligada 3: Güerrín (Estación Uruguay / Carlos Pellegrini)

Güerrín, un clásico de Corrientes Foto: Güerrín

Fundada en 1932 por inmigrantes genoveses, Güerrín mantiene su horno original encendido hace más de 90 años. Comer una porción al paso en su mostrador es un rito porteño tan arraigado como ir al teatro sobre la misma Corrientes.

Parada obligada 4: Las Cuartetas (Estación Uruguay / Carlos Pellegrini)

Las Cuartetas. Foto: Instagram @lascuartetaspizza
Las Cuartetas. Foto: Instagram @lascuartetaspizza

Otra joya fundada en 1932, Las Cuartetas conserva el espíritu de bodegón porteño, con su ambiente cálido, su pizza al molde rebosante y una tradición que atrae a generaciones enteras. Es, como dicen ellos mismos, “una porción de Buenos Aires”.

Parada obligada 5: Banchero (Estación Carlos Pellegrini)

Dónde conviene comer de parado Foto: Banchero

La familia Banchero creó la fugazza con queso y cambió para siempre la historia de la pizza argentina. Su sucursal sobre Corrientes mantiene ese legado con una propuesta tan popular como histórica.

Un recorrido que une pasado, presente y sabor

La historia de estas pizzerías es la historia de la ciudad misma: inmigrantes que llegaron con recetas simples, ingredientes locales que transformaron los sabores y un público fiel que convirtió la pizza en un encuentro social, cultural y barrial. Desde la masa gruesa y bien cargada hasta el maridaje perfecto con fainá y un vaso de moscato, cada parada en la Línea B es una postal de la identidad porteña.

Hacer la Ruta del Moscato y la Pizza en subte no es solo una opción práctica: es viajar por casi 100 años de historia sin salir de la Ciudad de Buenos Aires. Un recorrido ideal para locales y turistas que quieran conocer, en un solo viaje, los sabores que hicieron famosa a la capital argentina.