
En 1955, Harold Lester Schudel le propuso a su socio y amigo, Paul Goodmonson, una idea que revolucionaría la industria navideña en Estados Unidos: cultivar y podar árboles de Navidad en más de 120 hectáreas de Kings Valley, Oregón. Las especies de hoja perenne fueron un éxito, y el negocio creció de tal manera que se mantiene en la actualidad con números impresionantes.
Nacido el 10 de abril de 1918 en North Loup, Nebraska, Hal Schudel creció en la granja familiar. En 1940, se recibió de licenciado en agronomía de la Universidad de Nebraska y un año más tarde obtuvo una maestría en fitomejoramiento.
Luego, se alistó en el Cuerpo Aéreo del Ejército de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, donde calificó como piloto de bombarderos B-24 y se desempeñó como instructor de vuelo.
Tras el fin de la guerra, Schudel se mudó con su esposa y su hijo a Corvallis. Allí obtuvo un doctorado en el Oregon State College, brindó clases de horticultura y fundó una empresa de paisajismo. Pero a medida que crecía, la familia necesitaba una forma de ganar dinero. Fue entonces cuando Hal y su amigo Paul comenzaron un negocio millonario.

De una pequeña plantación al mayor exportador de árboles de Navidad del mundo
Para mediados del siglo XX, la industria estadounidense de árboles de Navidad se concentraba en sectores donde se conseguían especies jóvenes silvestres, principalmente pinos. La situación cambió en 1955, cuando nació Holiday Tree Farms, la empresa que Schudel y Goodmonson crearon en base a la plantación de ejemplares de hoja perenne.
“Él era ingeniero forestal y yo agrónomo. Decidimos unir nuestros talentos, comprar un pequeño terreno y plantar algunos árboles”, declaró Schudel al Gazette-Times en una entrevista de 2009.
De esa manera y gracias a la plantación en buenas tierras agrícolas, con cuidados y una gestión individualizada de cada árbol, ambos crearon un cultivo totalmente novedoso para producir en grandes cantidades y comercializarlo de forma competitiva.

El camino hacia el éxito estuvo marcado por numerosos obstáculos. A lo largo de unos 50 años, Hal y Paul enfrentaron crisis, decisiones complejas y disputas legales. Los avances técnicos, el compromiso de sus empleados y el respaldo de socios estratégicos fueron fundamentales para superar esas dificultades y consolidar el negocio.
Con el tiempo, ambos fueron reconocidos como pioneros de la industria moderna de árboles de Navidad. La empresa se convirtió en una de las compañías agrícolas multimillonarias más exitosas de Oregón y en el mayor exportador de árboles navideños del mundo.
Holiday Tree Farms en la actualidad: más de un millón de árboles de Navidad al año y un legado familiar
Actualmente, la compañía cuenta con más de 3.400 hectáreas dedicadas al cultivo de árboles de Navidad en Oregón, donde cosecha más de un millón de ejemplares anuales. Según su sitio oficial, dispone de 12 centros de procesamiento y emplea aproximadamente a 600 trabajadores durante la temporada de cosecha.
El crecimiento de Holiday Tree Farms también estuvo acompañado por cambios en su dirección. En 1972, Paul Goodmonson vendió su participación, por lo que los hijos de Hal Schudel comenzaron a asumir responsabilidades en la compañía.

Más de siete décadas después de su creación, Holiday Tree Farms continúa siendo una empresa familiar con participación de tres generaciones.
Hal Schudel falleció el 2 de junio de 2014, a los 96 años, en su domicilio de Corvallis, Oregón. Sin embargo, dejó un legado que cada 25 de diciembre aparece en miles de hogares.
Su alcance comercial también se extendió más allá de Estados Unidos. Los árboles producidos por Holiday Tree Farms llegan a mercados internacionales como México, América Central, Guam, Hawái y distintos destinos de Asia, consolidando la expansión del negocio que Schudel y Goodmonson iniciaron en 1955.


















