
Miles de personas recorren diariamente la avenida Cabildo sin advertir una curiosidad escondida en el mapa porteño. A la altura de Belgrano, la tradicional arteria se encuentra con cuatro calles que llevan nombres de antiguos virreyes españoles.
El detalle resulta todavía más llamativo por el significado de su nombre. Cabildo homenajea a la institución que tuvo un papel central en la Revolución de Mayo de 1810, cuando el poder del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros llegó a su fin y comenzó a conformarse el primer gobierno patrio.
Aunque una conocida creencia urbana sostiene que todas las calles dedicadas a virreyes terminan allí, el dato no es completamente exacto. Solo cuatro llegan, cruzan o se encuentran con la avenida: Virrey Loreto, Virrey del Pino, Virrey Arredondo y Virrey Olaguer y Feliú.
Avenida Cabildo: de camino rural a centro comercial porteño
Antes de convertirse en uno de los principales corredores comerciales de la Ciudad de Buenos Aires, la actual avenida formó parte de un antiguo camino hacia el norte.
A lo largo del tiempo recibió diferentes denominaciones, entre ellas Camino Real, Camino del Norte, Camino de Santa Fe, Calle Real y 25 de Mayo. Finalmente, en 1893 fue bautizada como avenida Cabildo.

La arteria comienza como continuación de la avenida Santa Fe, cerca de Dorrego, y se extiende hasta el Puente Saavedra y la avenida General Paz. Luego continúa en la provincia de Buenos Aires con el nombre de avenida Maipú.
Cuáles son las cuatro calles de virreyes que llegan a Cabildo
Virrey Loreto recuerda a Nicolás del Campo, segundo marqués de Loreto, quien gobernó el Virreinato del Río de la Plata entre 1784 y 1789. Por el tono rojizo de su cabello era conocido popularmente como el “Bicho Colorado”.
Virrey Arredondo homenajea a Nicolás Antonio de Arredondo, máxima autoridad virreinal entre 1789 y 1795. Durante su administración se impulsaron mejoras urbanas y comenzó el empedrado de algunas calles porteñas.

Por su parte, Virrey Olaguer y Feliú lleva el nombre de Antonio Olaguer Feliú, quien ocupó el cargo entre 1797 y 1799. Aunque muchas personas creen que se trata de dos funcionarios, Olaguer Feliú era un solo virrey y su apellido era compuesto.
La cuarta es Virrey del Pino, dedicada a Joaquín del Pino y Rozas, gobernante entre 1801 y 1804. Su hija, Juana del Pino, se casó con Bernardino Rivadavia, futuro presidente de las Provincias Unidas del Río de la Plata.
Por qué Buenos Aires tiene calles con nombres de virreyes
La explicación se remonta a una ordenanza de 1893, cuando Buenos Aires reorganizó los nombres de numerosas calles e incorporó territorios que habían pertenecido a los antiguos partidos de Belgrano y San José de Flores.
En total, la ciudad posee diez arterias dedicadas a virreyes. Además de las cuatro vinculadas con Cabildo, aparecen Cevallos, Avilés, Cisneros, Liniers, Vértiz y De Melo.

Una de las grandes ausencias es Rafael de Sobremonte, cuyo nombre quedó desprestigiado después de las Invasiones Inglesas.
La contradicción histórica escondida en Belgrano
El mapa de Belgrano construyó una escena tan curiosa como simbólica. Por un lado se encuentra Cabildo, vinculada con la Revolución de Mayo y el final del poder virreinal. Por el otro, cuatro calles que mantienen vivos los nombres de representantes de la Corona española.
Así, entre colectivos, vidrieras y estaciones de subte, la avenida conserva una particularidad que suele pasar inadvertida: los nombres del régimen colonial se encuentran con el de la institución asociada a su caída.


















