Las víctimas del cura y artista esloveno Rupnik cuentan públicamente los abusos sexuales que vivieron

Dos de las ex religiosas de la comunidad de Loyola en Liubliana contaron sus relatos y pidieron "transparencia" en el proceso.

Por Canal26

Miércoles 21 de Febrero de 2024 - 19:14

La abogada Laura Sgró, Gloria Branciani, y Mirando Kovav. Foto: EFE La abogada Laura Sgró, Gloria Branciani, y Mirando Kovav. Foto: EFE

El jesuita esloveno Marko Rupnik, conocido por ser el autor de mosaicos en las iglesias del mundo entero, fue denunciado por abuso sexual. Este miércoles, dos de sus víctimas contaron públicamente en infierno que debieron atravesar y pidieron "transparencia" en el proceso canónico que se reabrió contra él en el Vaticano.

Por primera vez, dos de las ex religiosas de la comunidad de Loyola en Liubliana que sufrieron los abusos por parte de Rupnik, que era el guía espiritual del centro, salieron a la luz y confesaron que al menos 20 religiosas de esta misma institución sufrieron situaciones semejantes. Además, denuncian que en torno al caso se construyó un "muro de silencio" que esperan derrumbar.

Iglesia. Foto: Unsplash Iglesia. Foto: Unsplash

Juan Pedro Aleart. NA

Te puede interesar:

Video estremecedor: un periodista reveló al aire que su padre y su tío abusaron sexualmente de él y sus hermanos

El estremecedor testimonio de Gloria Branciani

Gloria Branciani, nacida en Roma en 1964, relató que cuando era estudiante de Medicina fue completamente manipulada por Rupnik, quien consiguió hacer con ella lo que quiso "para que creciese su espiritualidad".

La mujer contó los abusos sexuales cometidos en el estudio de mosaicos donde trabajaba en Roma, en el coche donde la llevaba por Eslovenia "para que conociese la cultura" o incluso la obligó a relaciones entre tres personas, junto con otra religiosa también captada por el jesuita diciéndole que era "la máxima representación de la Santísima Trinidad".

La situación era tal que la mujer llegó a pensar el la muerte como única salida. La ex religiosa intentó denunciar todo a su superiora, pero ésta le aconsejó que lo mantuviera en secreto

Iglesia. Foto: Unsplash Iglesia. Foto: Unsplash

Con el tiempo, otra de las religiosas Mirjan Kovac recibió los testimonios de otras de sus compañeras de los abusos durante años de Rupnik y decidió reaccionar ante los abusos de poder y psicológicos que también sufrió.

Flor Moyano y Juan Martino. Foto NA.

Te puede interesar:

''No termina de sanar'': las palabras de Flor Moyano sobre la causa de abuso contra Juan Martino

Buscar una mayor transparencia

Ambas mujeres fueron llamadas a testificar a la Congregación para la Doctrina de la Fe, responsable de los procesos canónicos en materia de abuso sexual de menores o de adultos vulnerables, después de que el papa Francisco decidiera reabrir el caso en octubre de 2023 después de que este se hubiese cerrado en un primer momento sin apenas consecuencias lo que había costado al Vaticano duras críticas por la gestión de este asunto.

Las dos mujeres se presentaron junto a la abogada que les representará en este caso, Laura Sgro, quien adelantó que "se están evaluando" nuevos pasos judiciales aunque no quiso especificar cuáles ni dónde.

"Hasta ahora la gestión de este caso no ha sido clara y por eso nos hemos expuesto para estimular una mayor transparencia", explicó Gloria Brancini.

La abogada Laura Sgró, Gloria Branciani, y Mirando Kovav. Foto: EFE La abogada Laura Sgró, Gloria Branciani, y Mirando Kovav. Foto: EFE

Cuando estalló el caso, los jesuitas admitieron que Rupnik había sido sancionado con algunas restricciones como la prohibición del ejercicio del sacramento de la confesión, de la dirección espiritual y del acompañamiento de los ejercicios espirituales después de una investigación por abusos sexuales y psicológicos a religiosas en los años 90.

En aquel entonces, la Congregación para la Doctrina de la Fe emitió un decreto que castigaba al jesuita con la excomunión por el delito de "absolución de un cómplice de un pecado contra el sexto mandamiento", pero poco después, con un acto extraordinario, se levantó la excomunión.

Con la posible apertura de un nuevo proceso, esta vez por los abusos sexuales, el sacerdote puede ser condenado a la expulsión del sacerdocio.

Notas relacionadas