La planta santafesina, que permaneció inactiva durante seis meses y acumuló salarios impagos, fue adquirida por un nuevo empresario que proyecta retomar la producción antes de fin de mes. El acuerdo contempla la conservación de los 82 puestos de trabajo, un plan para regularizar la deuda salarial y una inversión destinada a recuperar la capacidad operativa de la compañía.Por: Romina Muscari