
En mayo, un cóndor andino fue encontrado debilitado a un costado de la Ruta Provincial 14, en Córdoba, con apenas 4,5 kilos de peso. Bautizado como Daniel, el animal fue trasladado a un centro de rescate, donde recibió atención veterinaria, una alimentación especial y entrenamiento de vuelo.
Cinco meses después, alcanzó los 10 kilos y se prepara para regresar a su hábitat natural, en una liberación que también permitirá obtener información científica clave para la conservación de la especie.

Cuando Daniel fue hallado, vecinos alertaron a la Policía Ambiental, que intervino y trasladó al ave al centro de rescate Tatú Carreta. Allí, comenzó un proceso de rehabilitación con atención veterinaria, nutrición adecuada y ejercicios de vuelo.
El primer paso en su recuperación fue examinar su salud. Se descartó la toxicidad por plomo, común en aves carroñeras debido a municiones. Sin embargo, la desnutrición era evidente y fue el foco de su tratamiento.
Los progresos de Daniel en Tatú Carreta
El objetivo principal durante la recuperación de Daniel fue que pudiera volver al entorno natural. Para lograrlo, recibió una dieta específica para cóndores y practicó vuelo en una jaula especial que ayudó a fortalecer su musculatura. También se evitó el contacto humano excesivo para que conserve sus instintos naturales.

Finalmente, Daniel aumentó su peso a 10 kilos, apto para regresar a su hábitat. Su comportamiento y vuelo fueron monitoreados antes de aprobar su liberación.
Monitoreo y ciencia detrás de la recuperación
Aparte de liberar a Daniel en su hábitat, el seguimiento por satélite es clave. Antes de ser soltado, tendrá un chip y un transmisor que enviarán datos sobre sus movimientos. Este seguimiento forma parte de un proyecto de colaboración entre el Parque Nacional Quebrada del Condorito, el CONICET y otras instituciones.

El monitoreo satelital busca entender la conexión entre poblaciones de cóndores y desarrollar mejores prácticas de conservación. Para las autoridades locales y organismos, conocer cómo se comportan estos animales es crucial para su preservación.
Daniel no solo es un caso de éxito en rehabilitación y retorno a la naturaleza, sino también un aporte a la investigación científica. Cada dato que envíe contribuirá a enfocar nuevos esfuerzos y estrategias para conservar esta especie icónica de las sierras.





















