
Un grupo de 39 tortugas logró ser rescatado del barro en el humedal Gingham Waterhole, dentro de los humedales de Gwydir, en Nueva Gales del Sur, Australia, luego de que la sequía y la falta de aportes de agua ambiental pusieran en riesgo su supervivencia. El operativo, realizado en abril de 2026 por investigadores de la Universidad de Nueva Inglaterra, permitió salvar a los animales y trasladarlos al Taronga Western Plains Zoo en Dubbo para su rehabilitación.
Durante su estadía en el zoológico, las tortugas recibieron atención veterinaria, fueron limpiadas y se controló su peso y alimentación. El proceso de recuperación se extendió varios meses, mientras el humedal seguía afectado por la sequía, que también impactó a otras especies silvestres de la zona.
El regreso al hábitat y la emoción de los cuidadores
En septiembre, tras la reanudación de los aportes de agua y la recuperación parcial del humedal, 10 tortugas de caparazón ancho y 3 tortugas del río Murray fueron liberadas nuevamente en Gingham Waterhole. El cuidador sénior del zoológico, James Witcombe, describió el momento como una recompensa para quienes trabajan en conservación y destacó la emoción de ver a los animales regresar a un ambiente restaurado, con agua y presencia de invertebrados.

La liberación de estos primeros ejemplares marcó un avance en el proyecto, aunque las autoridades ambientales aclararon que las próximas sueltas dependerán de la salud de las tortugas y de las condiciones del humedal.
Más de 250 huevos en incubación para recuperar la población
- El rescate también permitió detectar que 14 hembras de tortuga de caparazón ancho llevaban huevos. Gracias a la intervención de los cuidadores, se logró que los pusieran en condiciones controladas y actualmente hay más de 250 huevos en incubación en el zoológico.
- El objetivo es que las crías puedan reforzar la población silvestre, amenazada por depredadores que suelen desenterrar los nidos.
- El episodio reabrió el debate sobre la gestión del agua y la protección de los humedales, considerados esenciales para la supervivencia de numerosas especies en la región.


















