
Unas 247 mascotas, en su mayoría perros y gatos, permanecen en refugios y hogares temporales en la ciudad paraguaya de Ayolas, fronteriza con Argentina, tras ser rescatados de las inundaciones causadas por la crecida del río Paraná, provocada en consecuencia del fenómeno climático de El Niño.
Sandra Ávalos, de la ONG SOS Animal Ayolas, afirmó que la mayoría de los animales fueron llevados a 17 albergues habilitados por las autoridades en esa zona, que acogen a unas 221 familias evacuadas por las inundaciones. En tanto, otros están en casas transitorias.
“Hay una emergencia continua, se vaticina que esto va a durar aproximadamente cuatro meses”, indicó Ávalos en diálogo con la agencia EFE. A su vez, instó a “respetar toda clase de vida y no dejar a nadie atrás” en medio de las inundaciones.

Cerca de 50 voluntarios, integrantes de las Fuerzas Armadas y bomberos rescataron a las mascotas la semana pasada en al menos cinco barrios de Ayolas que, según la activista, están “inundados totalmente”.
La búsqueda de los animales se realizó en lanchas, ya que el agua alcanzó los techos de muchas viviendas. En su relato, Ávalos indicó que las mascotas permanecían en árboles, encima de las casas o fueron encontrados en pequeñas islas que se formaban en medio de las aguas.
La Secretaría Nacional de Emergencia (SEN) informó este lunes que en Ayolas, ciudad bordeada por el río Paraná, unas 1.040 familias (al menos 3.244 personas) fueron afectadas por las inundaciones.
El Gobierno de Paraguay anticipó un fenómeno de El Niño de “fuerte intensidad”, que se extenderá hasta marzo de 2027, con posibles lluvias intensas y crecidas de sus principales ríos.

Paraguay abrió la represa más grande de Sudamérica por la crecida del Paraná
La represa de Itaipú, considerada la central hidroeléctrica con mayor potencia instalada de Sudamérica, abrió sus compuertas para regular la crecida del río Paraná, impulsada por las intensas lluvias asociadas al fenómeno de El Niño.
La operación en el complejo situado entre Paraguay y Brasil podría continuar, de forma permanente o intermitente, hasta febrero de 2027. Mientras las autoridades siguen de cerca la evolución del caudal, aumenta la preocupación por el posible impacto de nuevas precipitaciones sobre las comunidades ribereñas, entre ellas las ubicadas en la provincia argentina de Corrientes.
La maniobra permite liberar de manera controlada el excedente de agua que llega al embalse. De acuerdo con la información difundida por Itaipú, el 13 de octubre fue necesario habilitar una segunda canaleta del vertedero ante el crecimiento del caudal. La medida forma parte de los protocolos establecidos para preservar la seguridad y el normal funcionamiento de la central.

En su informe del lunes 19 de octubre, Itaipú indicó que el río Paraná mostraba un leve descenso y alcanzaba una cota de 117,57 metros sobre el nivel del mar en el área controlada aguas abajo. No obstante, el organismo anticipó el regreso de lluvias de moderada a fuerte intensidad, una situación que podría volver a modificar el nivel del agua.
Las autoridades mantienen una vigilancia permanente para evaluar la evolución del caudal y definir si será necesario ajustar el volumen de las descargas. Las proyecciones operativas hasta febrero de 2027 serán revisadas periódicamente y no significan que las compuertas permanecerán abiertas de manera ininterrumpida durante todo ese lapso.

















