
La represa de Itaipú, la central hidroeléctrica más grande de Sudamérica por potencia instalada, abrió sus compuertas para controlar la crecida del río Paraná provocada por las intensas precipitaciones asociadas al fenómeno de El Niño.
La operación en la estructura ubicada entre Paraguay y Brasil podría extenderse, de manera continua o intermitente, hasta febrero de 2027. Mientras las autoridades monitorean el caudal, crece la atención sobre las posibles consecuencias de las nuevas lluvias para las poblaciones ribereñas, incluida la provincia argentina de Corrientes.

Qué puede pasar en la represa de Itaipú por el avance de El Niño
El aumento de las precipitaciones adelantó el crecimiento estacional del caudal, que normalmente se registra entre noviembre y febrero. Según explicó Rodrigo García, gerente de Operaciones de Itaipú del lado paraguayo, las descargas podrían prolongarse durante los próximos meses, aunque su continuidad dependerá de las condiciones meteorológicas.
“Hace muchísimo tiempo que no tenemos esta cantidad de agua. La última vez que llegó más o menos esta cantidad fue alrededor de 2015-2016”, señaló García durante una entrevista con TN.
La apertura de las compuertas permite liberar de manera controlada el exceso de agua que ingresa al embalse. Según informó Itaipú, el 13 de octubre fue necesario habilitar una segunda canaleta del vertedero debido al incremento del caudal. La maniobra forma parte de los procedimientos previstos para mantener la seguridad operativa de la central.

El sistema cuenta con tres canaletas de descarga: izquierda, central y derecha. De acuerdo con García, la primera permite evacuar hasta 10.600 metros cúbicos por segundo, mientras que la operación combinada con la segunda puede alcanzar aproximadamente los 30.000 metros cúbicos por segundo.
Cómo afecta la apertura de las compuertas de Itaipú al río Paraná y a Argentina
Una de las principales preocupaciones se concentra en las poblaciones ubicadas aguas abajo. El agua liberada desde Itaipú tarda aproximadamente 24 horas en llegar a la represa de Yacyretá, compartida por Argentina y Paraguay.
El último informe de la Entidad Binacional Yacyretá, publicado el 19 de octubre, advirtió que los caudales recibidos durante el mes se encuentran un 88% por encima del promedio histórico correspondiente a octubre.
En Ituzaingó, Corrientes, el río Paraná alcanzó los 4,68 metros, por encima del nivel de evacuación establecido en 4 metros. Aunque se prevé un descenso gradual, el organismo mantiene el seguimiento de la situación debido a las condiciones hidrológicas y la posibilidad de nuevas precipitaciones.

La evolución del río depende tanto de las descargas realizadas por las centrales hidroeléctricas como de las lluvias y los aportes de otros afluentes.
Hasta cuándo seguirán abiertas las compuertas y qué se espera para los próximos días
El informe oficial de Itaipú del lunes 19 de octubre señaló que el Paraná registraba un leve descenso y se encontraba en una cota de 117,57 metros sobre el nivel del mar en el sector monitoreado aguas abajo. Sin embargo, el organismo advirtió sobre el regreso de precipitaciones moderadas a fuertes.

Por su parte, Yacyretá anticipó nuevas lluvias desde el miércoles 21 de octubre, con acumulados generales de entre 50 y 90 milímetros y registros locales que podrían alcanzar los 230 milímetros en el escenario más lluvioso.
Las autoridades mantienen el monitoreo permanente del caudal para determinar si será necesario ajustar las descargas. Las proyecciones de operación de Itaipú hasta febrero de 2027 están sujetas a revisión y no implican que las compuertas deban permanecer abiertas durante todo ese período.

















