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La pasión de Valentín Yankelevich, el hijo de Romina Yan: tiene 23 años, compite en el TC2000 y construyó una gran carrera en el automovilismo

Desde sus primeros pasos en el karting hasta su debut profesional, el joven piloto encontró en las pistas su propio camino, acompañado por el apoyo incondicional de Gustavo Yankelevich y el recuerdo permanente de su mamá.

Valentín Yankelevich en boxes durante una carrera del TC2000.
Valentín Yankelevich se desempeña como piloto profesional del TC2000. Foto: Instagram @valenyan_
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Valentín Yankelevich, uno de los hijos de Romina Yan, entró en el ojo público al confesar la dura infancia que vivió bajo la tutela de su padre, Darío Giordano. Sin embargo, detrás de sus vivencias se esconde una historia de superación y consolidación dentro del deporte: en la actualidad, se desempeña como piloto profesional del TC2000, categoría en la que compite como parte del equipo oficial Toyota Gazoo Racing Argentina.

“Me enseñaron a manejar desde muy chico y en ese momento fue cuando me di cuenta de que esto iba a ser mi pasión y mi amor por el resto de mi vida”, contó el joven de 23 años en una publicación de Instagram al recordar el origen de su vínculo con el automovilismo.

Del cuatriciclo infantil a las pistas profesionales: el inicio de una pasión

Según su propio relato, Valentín se enamoró del deporte motor cuando tenía tan solo los cinco años y recibió un cuatriciclo como regalo de su abuelo, Gustavo Yankelevich, uno de sus principales referentes de la vida.

Valentín Yankelevich en boxes durante una carrera del TC2000.
Valentín Yankelevich se desempeña como piloto profesional del TC2000. Foto: Instagram @valenyan_

“Mi abuelo me bancó y gracias a él pude arrancar a correr”, Señaló en su momento Valentín al recordar el respaldo que recibió para dar sus primeros pasos en el karting.

Sin embargo, el camino hacia convertirse en piloto no fue para nada fácil. Durante la adolescencia, dejó de lado su objetivo de competir profesionalmente y comenzó a estudiar Economía.

“La idea de ser piloto la había dejado de lado porque siempre la vi muy lejana y pensaba que no le iba a agarrar nunca el ritmo”, reconoció en sus redes sociales. Pero su sueño volvió a tomar fuerza gracias al acompañamiento de Gustavo Yankelevich.

El apoyo clave de su abuelo Gustavo Yankelevich para relanzar su vocación

El vínculo entre Valentín y Gustavo Yankelevich va mucho más allá del automovilismo. Su abuelo materno no solo acompañó su crecimiento como piloto, sino que también se convirtió en una figura decisiva en su vida después de la muerte de Romina Yan.

En los últimos días, el piloto volvió a estar en el centro de la atención pública luego de hablar sobre las situaciones de violencia física y psicológica que, según contó, sufrió durante su infancia. En su testimonio, remarcó especialmente el papel de su abuelo, quien lo escuchó y lo ayudó a atravesar aquella etapa.

Valentín y Gustavo Yankelevich en boxes durante una carrera del TC2000.
Valentín siempre resalta la importancia de su abuelo, Gustavo Yankelevich. Foto: Instagram @valenyan_

En una entrevista con Infobae, el joven relató que, tras el fallecimiento de su madre en septiembre de 2010, tanto él como su hermano Franco vivieron momentos muy difíciles junto a su padre, Darío Giordano. “Era un infierno vivir en esa casa”, afirmó el piloto al recordar esos años.

Según explicó, fue Gustavo Yankelevich quien atendió el pedido de los hermanos cuando manifestaron que no querían seguir viviendo con su padre. Además, su abuelo impulsó el proceso judicial que finalmente derivó en la tenencia definitiva de los menores.

Con el paso del tiempo, Valentín encontró en las pistas una forma de retomar su vocación y construir su propio camino. Lejos de los estudios de televisión que hicieron conocida a su familia, eligió el automovilismo y lleva consigo el recuerdo de Romina cada vez que sale a correr.

Por qué usa el número 5 en su auto en honor a Romina Yan

La memoria de Romina Yan está presente en cada paso de la carrera deportiva de Valentín, su hijo del medio. La actriz murió el 28 de septiembre de 2010, a los 36 años, cuando él tenía apenas siete.

Recordada especialmente por su papel en Chiquititas y por la profunda huella que dejó en la televisión argentina, Romina también ocupa un lugar simbólico en el auto de competición de Valentín. El joven eligió correr con el número 5 en su Toyota Corolla Cross GR-S como homenaje a su mamá, quien nació un 5 de septiembre.

Esa no fue la única manera que encontró de mantener vivo el vínculo con ella. Al cumplir 18 años, inició el trámite para cambiarse el apellido y adoptar el de su madre, una decisión personal con la que buscó honrarla y llevar su legado también en su identidad.

El auto Toyota de Valentín Yankelevich en el TC2000.
Valentín Yankelevich eligió correr con el número 5 como homenaje a su mamá, Romina Yan, quien nació un 5 de septiembre. Foto: Instagram @valenyan_

De esta manera, tanto el apellido como el número de su auto se transformaron en expresiones permanentes del recuerdo de Romina. Cada vez que sale a la pista, Valentín lleva consigo una parte de la historia de su mamá.

La elección de mantenerse alejado de los estudios de televisión y el medio artístico

A diferencia de sus hermanos Franco y Azul, quienes siguieron un camino vinculado con el ambiente artístico que marcó las carreras de su madre y de su abuela, Cris Morena, Valentín se inclinó desde muy chico por una vocación diferente.

El joven decidió mantenerse lejos de los estudios de televisión y de la exposición mediática que habitualmente rodea a su familia. Esa elección también se refleja en el perfil bajo que sostiene desde que resolvió dedicarse por completo al automovilismo.

Actualmente, concentra sus esfuerzos en el TC2000. Mientras intenta consolidarse dentro de una de las principales categorías del automovilismo argentino, persigue un objetivo concreto: convertirse en campeón.

Valentín Yankelevich con su auto.
Valentín Yankelevich hijo de Romina Yan. Foto: Instagram @valenyan_

Su presente deportivo no solo está definido por la competencia. También lo atraviesan los afectos, la memoria familiar y la determinación de construir una historia propia, lejos del mundo artístico en el que crecieron otros integrantes de su familia.

Su debut en el TC2000 de la mano del equipo dirigido por Marcelo Ambrogio

El desembarco de Valentín en el automovilismo profesional se produjo en julio de 2023, cuando se incorporó al equipo encabezado por Marcelo Ambrogio para competir en el TC2000.

Después de aquel importante paso en su carrera, el piloto publicó un mensaje en Instagram dedicado a su familia y destacó especialmente el acompañamiento de su abuelo Gustavo Yankelevich.

“Primero le quiero agradecer a mi abuelo que me banca desde el día uno y me levanta cada vez que tropiezo. Gracias por permitirme cumplir todos mis sueños Gustavito, te amo”, escribió Valentín.

El productor respondió públicamente y manifestó el orgullo que sentía por acompañar a su nieto en el comienzo de aquella etapa: “Me hace muy feliz acompañarte. Verte comprometido con lo que más te gusta es una gran satisfacción para mí”.

Desde entonces, el respaldo de Gustavo se transformó en uno de los pilares de la carrera deportiva de Valentín, quien encontró en el automovilismo una vocación propia y el espacio para perseguir sus objetivos.

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