
Era la mañana de un viernes 3 de marzo de 2000. Todo parecía suceder en el Hotel Aconcagua, ubicado en la ciudad de Mendoza, a pocas cuadras de la Plaza General San Martín, aunque no tanto: en el alojamiento se hospedaba nada menos que Charly García, uno de los grandes artistas musicales de la Argentina.
Si bien en las últimas horas se había envuelto en una serie de disputas con la policía, ninguno de los empleados de aquel hotel hubieran podido imaginar que el exlíder de Sui Generis se lanzaría desde el noveno piso del establecimiento. Pero ¿qué pasó en los momentos previos de un episodio que quedó inmortalizado para siempre en la historia musical y policial argentina?
La denuncia de una fan que marcó la previa del salto en un hotel de Mendoza
Charly García, que por ese entonces tenía 48 años, había viajado a la provincia cuyana para participar de la Fiesta Nacional de la Vendimia. De hecho, dos días antes del hecho, el 1 de marzo, había dado un recital en el Estadio Malvinas Argentinas en compañía de Nito Mestre y Mercedes Sosa.
Sin embargo, horas más tarde, García acudió a un bar de nombre La Reserva y allí una fan llamada Gladys del Carmen Navarro se habría acercado a él para pedirle un autógrafo. Lo que sostienen los testigos que se encontraban en el lugar es que, por alguna razón que nunca se especificó claramente, el intercambio entre García y la fan terminó de la peor manera: ella le habría arrojado un vaso y luego el músico habría intentado agredirla.
Minutos más tarde -tras la llamada del encargado del pub- agentes de la Policía de Mendoza se hicieron presentes en el lugar y procedieron a tomar declaración tanto al cantante como a la mujer y a los testigos.
El momento de la detención de Charly García
La noche del 2 de marzo de 2000 todavía le depararía otro episodio a Charly García. Los efectivos decidieron llevárselo detenido e incluso el juez de la causa, Gonzalo Guiñazú, lo imputó por los delitos de “abuso deshonesto y presuntas lesiones leves”. El músico estuvo preso algunas horas en la penitenciaría provincial hasta que finalmente fue liberado y regresó al Hotel Aconcagua. No obstante, el proceso judicial continuó en paralelo.
La polémica alrededor de la estadía de Charly García en Mendoza, por supuesto, no quedó ahí. Al día siguiente, en horas de la mañana, ocurriría la famosa caída.
Ese viernes, Charly salió del hotel para comprar algunos artículos personales tales como aerosoles, trípodes y hasta una cámara ¿Qué hizo después? Regresó al lugar y comenzó a tirar los objetos hacia la pileta. También lanzó dos muñecos: uno en forma de gato y otro inflable. Luego dijo que esto lo habría hecho para calcular cómo sería su propia caída y si estaría a salvo.
Ya cerca del mediodía, García -descalzo y con short de color rojo- subió a una pequeña terraza de la suite en la que se hospedaba y, desde ese sitio, se lanzó al vacío y cayó.
Residentes y empleados del lugar observaron atónitos toda la secuencia que duró apenas 15 segundos. El episodio generó pánico y preocupación, ya que la primera impresión fue que el músico podía haber muerto. Sin embargo, esa sensación no duró demasiado: inmediatamente después de caer aproximadamente desde 18 metros de altura, el artista comenzó a nadar por la pileta como si nada hubiera pasado.
El significado detrás de “tocar el pianito” y la frase “yo no soy normal”
Después de la caída, Charly habló con el periodista Carlos Polimeni para Página 12 y contó que se sintió agredido y maltratado al ser detenido por la Policía tras el incidente del bar La Reserva.
El músico indicó que, al llegar a la penitenciaría, le pidieron que deje las huellas dactilares (este procedimiento en la jerga se conoce como “tocar el pianito”) y él se negó. Así lo dejó en claro en dicho reportaje: “No le voy a tocar el pianito a este fucking remedo de justicia, voy a guardar mis deditos para tocar mi Sinfonía en el Colón”.

Después relató que le leyeron los derechos que siempre están dirigidos a los acusados y sobre eso manifestó: “Yo les dije que no soy normal. No soy igual a los demás. Soy Charly García”.
Quién lo filmó y qué dijo el artista tras saltar a la pileta desde el noveno piso
Además de los empleados del hotel y los turistas que se encontraban alojados allí, el camarógrafo Daniel Raquela de Canal 7 de Mendoza también observó toda la secuencia y, por supuesto, la filmó. Se trata del único video que existe del hecho.
Raquela estaba en el hotel por una conferencia de prensa que estaba dando el Ministro de Trabajo de la provincia. Sin embargo, cuando escuchó gritos provenientes de una suite del hotel, se dirigió al sector de la pileta. El camarógrafo recordó en una entrevista con Gente que pensó que había grabado la muerte de Charly García, pero que segundos después fue sorprendido por el propio músico “pidiéndole una coca” desde la piscina. “Me hizo sentir miedo, pero te diría que es un experto. No muchas personas podrían haber hecho ese salto con tanta precisión”, precisó.


















