La avenida y estación de subte de CABA que cambió de nombre para dejar de homenajear a un inglés

Una de las tantas curiosidades de la capital argentina. Quién era este hombre británico cuyo apellido causó un candente debate y dividió aguas.

La estación que cambió de nombre tres veces
La estación que cambió de nombre tres veces Foto: Archivo

El Subte de Buenos Aires es una red de transporte subterráneo con 6 líneas (A, B, C, D, E, H) y el Premetro (P), identificadas por colores, conectando puntos clave de la ciudad y con 90 estaciones. Cada una de ellas guarda una historia única, fácilmente de reconocer gracias a sus nombres.

El primer tramo de esta red (Plaza de Mayo–Plaza Miserere) se inauguró en 1913, convirtiéndose en el metro bajo tierra número 13 del mundo y el primero de América Latina, el Hemisferio Sur y el mundo de habla hispana. Por su parte, la línea D nació el 3 de junio de 1937, siendo la cuarta línea de la red en brindar servicio al público y de una de sus paradas nos enfocaremos en la nota.

Estación Scalabrini Ortiz Foto: Archivo

La estación de tres nombres del subte D

Cuenta con una extensión de 10,4 km y un total de dieciséis estaciones. Discurre principalmente bajo las avenidas Diagonal Norte, Córdoba, Santa Fe, y su continuación, Cabildo. La construcción comenzó en 1935 y el primer tramo de las obras, de Catedral a Tribunales, se inauguró en 1937 con 1,7 km de túnel.

De la estación que hablaremos a continuación es de Scalabrini Ortiz, que tuvo tres cambios en total. Fue construida por la compañía española CHADOPyF e inaugurada el 29 de diciembre de 1938 y debe su nombre a la avenida por la cual pasa en el barrio de Palermo, naciendo en la calle Warnes y terminando en la avenida Figueroa Alcorta.

El cartel aún se puede ver en la estación Malabia Foto: Archivo

Antes que el subte fuese siquiera un proyecto, en 1867, cuando todavía era de tierra, fue bautizada como El Camino del Ministro Inglés porque el diplomático británico Henry Southern la utilizaba para ir y venir al centro desde y hasta la quinta en la que vivía con su familia. Pero una ordenanza del 27 de noviembre de 1893 le cambió por primera vez el nombre para bautizarla como George Canning, en honor a un ministro de Relaciones Exteriores británico que, en 1825, logró que Inglaterra reconociera la Independencia argentina. Por entonces, ya habían llegado los adoquines y también las polémicas. Incluso la parada de lo que hoy es Malabia-Osvaldo Pugliese (perteneciente a la línea B) también llevó el nombre de este inglés en su origen.

Poco después lo hicieron las primeras farolas, que funcionaban a gas. Muchos años después, otra ordenanza, dictada el 31 de mayo de 1974 por el gobierno peronista, dispuso que la avenida Canning empezara a llamarse Raúl Scalabrini Ortiz, en homenaje al periodista, escritor y ensayista argentino que escribió, entre otros libros, Historia de los ferrocarriles argentinos, Política británica en el Río de la Plata, y El hombre que está solo y espera. Pero este nombre no duró mucho en los carteles callejeros: dos años después, ya en plena dictadura militar, se decretó que la avenida volviera a tener el apellido del ministro inglés.

La estación se llamó 2 de abril por un breve período Foto: Archivo

El 2 de abril de 1982, debido al éxito de la Operación Rosario y su breve recuperación de las Islas Malvinas por parte de Argentina, se desató una euforia popular, que incluyó, entre otras cosas, el cambio de nombre de esta estación del subte.

La última modificación se produjo el 29 de diciembre de 1985, ya en plena democracia, cuando una nueva ordenanza dictada por el gobierno del presidente Alfonsín volvió a rotularla con el nombre de nuevo Scalabrini Ortiz.

Quién fue George Canning

Fue un influyente estadista británico, Secretario de Relaciones Exteriores y luego Primer Ministro, recordado en lo que hoy es Argentina por su rol en el reconocimiento de la independencia sudamericana, pero en las sombras su objetivo era impedir que una sola nación controlara las dos riberas del Río de la Plata, siendo clave en la creación de Uruguay a través de Lord Ponsonby.

George Canning Foto: Archivo

No fue casualidad que durante la mayor parte del período de Canning como secretario de Relaciones Exteriores, entre 1822 y 1827, se llevaron a cabo el reconocimiento de las nuevas repúblicas latinoamericanas. Londres reconoció al gobierno de Buenos Aires en agosto de 1824, y a los de la Gran Colombia, México y Brasil en 1825; ya como Primer Ministro hizo lo mismo con la Banda Oriental.

Europa miraba con muy malos ojos la idea de que solo dos naciones, las Provincias Unidas y Brasil, controlaran casi toda la enorme costa atlántica de América del Sur. Gran Bretaña quería darle una libertad limitada a sus futuros socios comerciales con el objetivo de buscar nuevos mercados y así lo logró.