La “Semana Trágica”, la rebelión obrera argentina que terminó en masacre: 700 muertos y una fábrica que jamás se recuperó
Así fue bautizado uno de los episodios más negros de la historia argentina. Fueron asesinadas cientos de personas en Buenos Aires durante la segunda semana de enero de 1919, bajo el gobierno radical de Hipólito Yrigoyen, cuya imagen se vio seriamente perjudicada ante el ojo público.

Hace 107 años las calles de Buenos Aires vivían una de sus páginas más negras, del 7 al 14 de enero se desarrolló lo que pasaría a la historia como “Semana Trágica”. Fue una represión y masacre sufridas por el movimiento obrero argentino, en la que fueron asesinadas cientos de personas bajo el gobierno radical de Hipólito Yrigoyen.
El conflicto se originó a raíz de una prolongada huelga declarada en la fábrica metalúrgica Talleres Vasena, en reclamo de mejores condiciones laborales, y que desató una sucesión de hechos sangrientos de la cual el Gobierno y la fábrica jamás se recuperaron. ¿Qué pasó y cuál fue el futuro del taller?

Antecedentes a la Semana Trágica
En 1916 fue elegido por primera vez un gobierno democrático, cuando Hipólito Yrigoyen de la Unión Cívica Radical (UCR) fue elegido presidente de la Nación al implementarse el voto secreto, obligatorio y universal, exclusivamente para varones.
“El Peludo”, como era conocido el ex primer mandatario, aplicó una novedosa política de mediación y arbitraje en los conflictos laborales, impulsando la negociación colectiva, que lo distinguió de la política exclusivamente represiva que había caracterizado a los gobiernos conservadores que lo precedieron, que había causado varias masacres, siendo la más importante la Masacre del 1 de mayo de 1909.
El centro de los hechos de la Semana Trágica tuvo que ver con una huelga en la empresa metalúrgica más grande del país, Talleres Vasena, cuyos establecimientos estaban ubicados en la zona sur de la Ciudad de Buenos Aires, en los barrios de San Cristóbal y Nueva Pompeya.

¿Qué pasó en los Talleres Vasena?
Perteneció al empresario Pedro Vasena, al fallecer en 1916 se la legó a su hijo Alfredo. Este establecimiento se dedicaba a la producción de elementos de hierro como buzones y faroles que aún pueden encontrarse por la Ciudad.
En enero de 1919, debido a los bajos sueldos, malas condiciones laborales y largas jornadas de 11 horas, los obreros decidieron organizar una huelga que pasaría de histórica a trágica en solo días.

Alfredo Vasena en vez de negociar con los obreros, decidió enviar un grupo de “rompehuelgas” para enfrentarse contra ellos. Esto sucedió el 7 de enero, dejando un saldo de cuatro muertos. Todavía faltaría mucha más sangre por derramarse porque dos días después, el 9 de enero, tuvo lugar una huelga general a nivel nacional cuyo epicentro fue en estos mismos talleres. En esta oportunidad la policía estaría esperando.
También en esa fecha los manifestantes concurrieron a la Chacarita para participar de los funerales de los 4 obreros fallecidos. Pero no se esperaban con que la policía tenga lista una emboscada, disparando contra ellos y dejando más muertos y heridos.
Gobierno vs manifestantes
El Gobierno de Yrigoyen decidió desplegar miles de soldados en todo el país con el objetivo de reprimir la huelga que a esa altura se había extendido a todas partes.
Todavía faltaban actores por aparecer como La Liga Patriótica Argentina, el 10 de enero hizo su infame debut un grupo parapolicial nacionalista, antianarquista y antisemista que conformaban muchachos de la clase alta, curas y militares. Estos participaron de la represión armada contra obreros y contra familias judías en los barrios de Villa Crespo y Balvanera.

Entre el 11 y 12 de enero, militares y fascistas ingresaron a los domicilios de obreros y judíos, asesinando a cientos de personas y deteniendo a otra decena de miles.
Comienzan las negociaciones
Para el día 13 comenzaron las negociaciones que contemplaban la liberación de los detenidos, la reducción de la jornada a 8 horas y un aumento del 40% de los sueldos.
El 14 el Gobierno y Alfredo Vasena aceptaron las condiciones y fueron liberados los detenidos. Ese día, la Cámara de Diputados aprobó la declaración del estado de sitio con el voto favorable de las bancadas radical y conservadora, pronunciándose en contra la bancada socialista, pero tres días después la Cámara de Senadores no convalidaría la media sanción.
Las fuerzas del Gobierno y los grupos parapoliciales volvieron a asaltar el barrio del Once. La embajada de Estados Unidos, la única que realizó un recuento individual de los muertos en esos días, contó que en el Arsenal del Ejército en San Cristóbal yacían 179 cadáveres de “rusos judíos” que no habían sido sepultados.
El 15 de enero Yrigoyen ordenó hacer efectiva la puesta en libertad de todos los detenidos. Incluso el Regimiento de Infantería 3 también se ve obligado a intervenir y liberar a 400 trabajadores que se negaron a participar en las huelgas, y que ahora se encontraban atrapados en los Talleres de Vasena por los anarquistas, quienes planeaban incendiarlos junto con el edificio.
Se calcula que murieron 700 personas, entre 2 mil y 4 mil heridos, 50 detenidos y los Talleres Vasena estarían condenados. La fábrica fue clasurada años después, en 1939, y en su lugar se levantó una plaza que lleva el nombre de Plaza Martín Fierro.
Aun se conservan restos de un muro y una placa que recuerdan los hechos de la “Semana Trágica”.


















