La casa más antigua de CABA: queda en San Telmo y fue testigo de una trágica historia de amor en tiempos de Rosas
Data de 1730 y hoy es un restaurante que atrae a turistas y amantes de lo antiguo. Quiénes la habitaron y por qué carga con una triste herencia.

Hoy San Telmo es sinónimo de turismo, de casas antiguas y de calles empedradas que guardan celosas los eventos más destacados que se sucedieron desde la creación del Virreinato del Río de la Plata. Es por eso, que no es de extrañar, que allí se encuentre la casa con más años. La misma, levantada en 1730, es hoy un restaurante que logra una mezcla impensada: turistas conviviendo con una historia trágica que revive cada vez.

La casa más antigua de Buenos Aires
Llamada la Antigua Tasca de Cuchilleros y ubicada en calle Carlos Calvo 319, sus paredes se levantaron con ladrillos cocidos y unidos con paja y barro. Sus tirantes de quebracho sostienen el techo de tejas de ladrillo, convirtiéndola en una pintoresca casa de época con un toque distintivo.
El ingreso al salón principal es por el lateral que también lleva al patio de la residencia. Su estructura y actual color blanco recuerdan al Cabildo, que se ubica en la Plaza de Mayo. Sus muros aún recuerdan una triste historia que el paso del tiempo no puede borrar.

La tragedia de la casa
Uno de sus dueños a lo largo del tiempo fue el sargento de la Mazorca, Nicolás Oliden, durante el siglo XIX vivía allí con su familia. La Mazorca era la organización parapolicial argentina que actuó en la provincia de Buenos Aires durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas, entre 1835 y 1852.
Uno de los miembros de los Oliden era Margarita, hija de Oliden, quien debía casarse con el jefe de los mazorqueros, Ciriaco Cuitiño. Sin embargo, ella se negaba porque su corazón ya tenía dueño: el gaucho y payador Juan de la Cruz Cuello, hijo de un sargento federal que respondía a las órdenes del entonces gobernador de Mendoza, Félix Aldao.
A Margarita no le quedó otra opción que escapar de su destino y huir de la casona de San Telmo. Primero fue encerrada hasta que llegara el día del casamiento, pero logró escapar por un pozo que conducía a uno de los viejos túneles de contrabando locales, hasta llegar a la parroquia San Pedro Telmo. Sobre lo que pasó después hay dos versiones que nunca pudieron confirmarse.

Primero dicen que, al salir del túnel, Margarita fue sorprendida por su padre, quien la fusiló en el lugar. Otra que llegó a reunirse con Juan Cruz y que los dos pudieron escapar, solo que a mitad del tramo, Cuitiño los alcanzó y, tras una disputa armada, una bala mal direccionada impactó en ella, provocándole la muerte.
Dice que los rosales nunca más florecieron, años después, hoy la casa que fue testigo de un amor trunco se convirtió en un restaurante para mantener viva la memoria de Margarita.
La calle más antigua de Buenos Aires está en San Telmo y cambió de nombre cinco veces
La primera fundación de Buenos Aires siempre fue motivo de disputa, fechada en 1536, para muchos no tuvo este carácter y oficialmente se toma la hecha por Juan de Garay. Se toma lo que hoy es Plaza de Mayo como el primer lugar donde se asentaron los españoles, entonces la calle más antigua es una calle del barrio San Nicolás.
¿Entonces? Sucede que no se puede decir que existe una única con más años, porque con esta segunda fundación en 1580 se trazaron las primeras calles principales, todas al mismo tiempo. Pero lo que sí es cierto es que Defensa es de las primeras y por su espíritu colonial, se la toma como “la más vieja”.
Los distintos nombres que tuvo la calle Defensa
Un detalle es que el nombre con el cual lo conocemos no siempre fue así, de hecho tuvo varios bautismos:
Mayor
El más antiguo que se recuerda, según uno de los carteles que hasta el día de hoy se conservan, estuvo vigente entre los años 1738 y 1769.
“Calle Mayor” era el nombre genérico en español para la arteria principal de una ciudad o pueblo durante la Edad Media y Moderna.
De San Martín
Desde 1769, y hasta 1808, su nombre fue “De San Martín”. Si bien no hay especificación, es muy probable que haya sido en homenaje a San Martín de Tours, patrono de la Ciudad de Buenos Aires, elegido en 1580 por Juan de Garay. Su festividad se celebra cada 11 de noviembre, y se conmemora al soldado romano conocido por su caridad, especialmente por compartir su capa con un mendigo.
Liniers
Nuevamente, su nombre mutó a Liniers. En 1809 Santiago de Liniers fue nombrado por los porteños virrey del Río de la Plata tras su heroica participación en las Invasiones Inglesas. Vale mencionar que fue una de las primeras peatonales, aunque se adaptó para las carretas y en sus últimos años recibió a los autos.

Reconquista
Dejó de llamarse Liniers en 1822, cuando cambió a Reconquista, en otra alusión al accionar de la gente de Buenos Aires cuando tuvo lugar la invasión inglesa en 1806.
Defensa
Reconquista se mantuvo hasta 1849, cuando se decidió colocar Defensa en homenaje a la defensa de Buenos Aires durante las invasiones inglesas de 1806 y 1807.


















