A 150 años del izamiento de la bandera nacional en el lago Nahuel Huapi: la historia del hombre que logró que la Patagonia sea argentina
En ese lugar estratégico del sur argentino, hizo flamear por primera vez la bandera argentina, reafirmando la soberanía nacional sobre un territorio clave para la consolidación del país.

El 20 de enero de 1876, el perito Francisco Pascasio Moreno llegó al lago Nahuel Huapi, en la región patagónica ubicada entre las actuales provincias de Neuquén y Río Negro. En ese lugar estratégico del sur argentino, hizo flamear por primera vez la bandera argentina, reafirmando la soberanía nacional sobre un territorio clave para la consolidación del país.
Fue explorador, científico y una figura fundamental en la defensa de los límites territoriales de la Argentina, dejando un legado decisivo para nuestra historia y nuestra identidad nacional.

El genial Perito Moreno
Hace 150 años Moreno logró ser el primer hombre blanco que, viajando desde el este, llegó hasta las costas del Nahuel Huapi, colocando por vez primera la bandera celeste y blanca. Fue uno de los personajes más significativos de la historia argentina de estos últimos siglos gracias a su aporte de fijar los límites de la Nación, por su donación de tierras en donde nació el primer Parque Nacional, sino también por su patriotismo y por sus ideales.
Nació en Buenos Aires el 31 de mayo de 1852. Sólo tenía 23 años, cuando partió desde Buenos Aires con el fin de alcanzar por tierra y desde el este las costas del lago Nahuel Huapi. Fue así que en setiembre de 1875 comienza su aventura. En esos tiempos se viajaba por territorios dominados por los aborígenes, y no pocas veces, estos se mostraban agresivos e impredecibles.
Luego de haber cruzado el Río Negro y el Limay, cerca de la zona del Collón Curá, se hacía necesario pedir la autorización del gran cacique Sayhueque “valeroso señor del País de las Manzanas”. Los aborígenes estaban molestos de que los blancos conocieran los pasos fronterizos a través de la cordillera de los Andes. En estas circunstancias, Moreno debió apelar a toda su capacidad de negociación y convencimiento. En primera instancia, el permiso le fue denegado.
Finalmente, Sayhueque le permitió viajar solo y estar de regreso en una semana. El riesgo era enorme, pero que el 20 de enero de 1876 Moreno pudo contemplar con sus ojos el maravilloso paisaje del lago. Había logrado ser el primer hombre blanco en llegar a sus costas desde el este y clavó una estaca, colocando así nuestra bandera. Al regresar a las tolderías, tuvo que apresurarse para partir, ya que los indios preparaban un malón.

La Patagonia argentina
El Ministerio de Relaciones Exteriores le encargó en 1896 realizar un mapa de la Patagonia con un informe sobre los límites con Chile. La tensa relación diplomática con el país vecino iba en aumento desde el tratado de 1881, era tal el nivel de tensión que muchos no descartaba un inminente conflicto bélico entre ambas naciones. Ese tratado establecía que al país trasandino le correspondía la salida al Pacífico y a Argentina al Atlántico. Pero el problema era que Chile afirmaba que el criterio que debía trazarse para establecer los límites era el de divisora de aguas; para Argentina era mejor tener en cuenta las altas cumbres. Ante la imposibilidad de ponerse de acuerdo, se debió recurrir a un arbitraje internacional y para eso los peritos de cada país elaboraron un trabajo para defender cada uno de sus intereses.
Para finales de la década, perito Moreno recabó información que llevó al descubrimiento de lagos, ríos, canales, islas, cordones montañosos y cerros que eran desconocidos hasta entonces. En su obra, Frontera argentino-chilena, describió la geografía de las fronteras nacionales y elaboró la teoría de que el límite con Chile debía ajustarse a la línea de altas cumbres, teoría que la sustentó gracias a un detallado estudio que realizó en todo el terreno de la región limítrofe y sumándole testimonios de habitantes originarios de Nahuel pan y colonos galeses.

En 1899 viajó a Londres tras ser nombrado asesor geógrafo del representante argentino. Entre las cartas que le escribió al entonces presidente Julio Argentino Roca se destaca la siguiente frase: “Necesitamos hacer conocer el país en todo sentido. No tenemos aún el puesto que nos corresponde como nación americana y es un deber nuestro tratar de conseguirlo. Una vez que nos conozcan, seremos mucho más apreciados.”
Ya entrado en el año 1902 y en un viaje a Esquel en abril, Moreno logró convencer a los colonos galeses de que se pronunciaran a favor de Argentina al expresar que se encontraban conformes de estar “bajo la bandera argentina”. A fines de mayo, el 28, se firmó un pacto en Santiago de Chile entre los dos países donde aceptaban el arbitraje inglés representado por Holdich. Tiempo después, ya de regreso en Londres, se llevó a cabo el trabajo de fijación de hitos limítrofes. Entre los logros de Moreno estuvo el plebiscito de la Colonia 16 de octubre que reafirmó su soberanía argentina y llevó a la recuperación de 42.000 km2 de tierras, entre ellas parte de lo que es hoy Esquel y Trevelín.
Tras el éxito de su gestión como perito, el Congreso de la nación le otorgó 25 leguas de campos fiscales en Neuquén, al sur de Río de Negro. Moreno decidió vender 22 de esas leguas para el financiamiento de comedores para chicos necesitados, lo restante lo donó al Estado con el pedido de que queden intactas como parque natural. Esos terrenos son lo que conforma el Parque Nacional del Sud: hoy conocido como Nahuel Huapi.

Luego de este gesto, el perito fue director del Museo de La Plata, diputado nacional, fundador del Patronato de la Infancia y de la Asociación Argentina de Boy Scouts. Falleció el 22 de noviembre de 1919 en Buenos Aires, en 1944 se decidió que sus restos y los de su esposa sean trasladados a la Isla Centinela en el extremo occidental del lago Huapi. Cada vez que una embarcación cruza frente a este, debe sonar tres veces su bocina para honrar a uno de los héroes de la historia argentina.


















