La avenida más corta de CABA: está en el barrio “Jardín de la Ciudad” y le debe su nombre a un emblemático sacerdote misionero
Alejado del Microcentro, su estilo lo vuelve un imán como nuevo polo gastronómico y zona deseada para vivir. Dentro de este distrito hay una curiosidad poco mencionada en la Capital.

Villa Devoto es uno de los 48 barrios de la Ciudad de Buenos Aires y el cual recibe el nombre de “el jardín de la Ciudad”. Está comprendido por la Avenida General Paz, calle Campana, calle Gutenberg, avenida San Martín, Av. Francisco Beiró, calle Joaquín V. González, calle Baigorria y la avenida Lope de Vega. Limita con los barrios de Villa Pueyrredón al norte, Agronomía y Villa del Parque al este, Monte Castro y Villa Real al sur, y con los partidos de Tres de Febrero y General San Martín al oeste.
Además de convertirse en uno de los polos gastronómicos más famosos y zona residencial para vivir, cuenta con una particularidad poco conocida: tiene la avenida más corta. ¿Sabés de cuál se trata?

La avenida más corta está en Villa Devoto
Hablamos de la avenida boulevard José Fagnano, siendo la más corta con tan solo 250 metros de largo. Se extiende entre Av. San Martín 7200 y Concordia 5200 y debajo de ella recorre un afluente del arroyo Vega, por lo que su trazado es en forma diagonal.
Nacida en la intersección de Obispo San Alberto y Concordia, se traslada hasta un punto de Villa Devoto en el cual se encuentran 4 arterias: la Avenida San Martín, Ladines, San Nicolás y la citada Avenida Fagnano. Otra de sus particularidades, reside en su angosto boulevard central, que alberga una numerosa hilera de árboles.
Fagnano fue un sacerdote misionero salesiano que dedicó la mayor parte de su vida a la misión evangelizadora de Juan Bosco, principalmente en la Patagonia. Nació en la comuna Rocchetta Tanaro, provincia de Asti, en la región de Piamonte, Italia, el 9 de marzo de 1844. Comenzó el seminario a los doce años. Durante un período ingresó como voluntario de la Cruz Roja en las tropas de Giuseppe Garibaldi, pero prefirió seguir con sus estudios religiosos.
Conoció a Don Bosco el año 1870, se quedó con él y se unió a su obra, convirtiéndose en uno de los más eficaces colaboradores. Tenía 31 años cuando llegó a la Argentina en 1875, en el primer grupo de misioneros salesianos, y para 1880 empezó su obra misional en la Patagonia y en Tierra del Fuego.

Construyó iglesias y colegios en toda la zona a principio del año 1916, con problemas de salud, viajó a Santiago de Chile, donde murió el 18 de septiembre, a los 72 años.
Un poco de historia
El barrio, también llamado “Jardín de la Ciudad” por su impactante verde, recibe su nombre oficial en homenaje al italiano Antonio Devoto, primer dueño de las tierras. A partir de 1865, la zona comenzó a tomar forma y estos lotes fueron incorporadas al vecino barrio de San Martín.
Dos décadas después y como resultado de la federalización de la ciudad de Buenos Aires, pasaron a ser parte de la capital. Para noviembre de 1888, se inauguró la estación de ferrocarril y en febrero de 1889, el Banco Inmobiliario formalizó la adquisición de aquellas tierras que habían sido abandonadas por la familia Altube.

A principios de abril de 1889, se presentó un proyecto en la Municipalidad que requería la formación de un nuevo pueblo con “calles que se le daban nombres de ciudades americanas cuando corrían de norte a sur y europeas de oeste a este”. Fue así que un 13 de abril se aprobó la propuesta, lo cual dio comienzo a la venta de lotes, el trazado de calles y el sembrado de árboles. En 1896 se definió que el barrio lleve el nombre de Antonio Devoto quien años antes había adquirido gran parte de las tierras.
En sus casi 7 kilómetros de superficie abundan flores, arbustos, césped y árboles ideales para familias y vecinos que buscan tranquilidad y desconectarse para hacer ejercicio.
Sobresale el templo católico Basílica San Antonio de Padua, erigida sobre tierras que Devoto habría comprado en 1889. En 1913 comenzó la construcción y concluyó en 1928.


















