Café Tortoni
Café Tortoni Foto: @buenosaires.ar

En medio del caos del porteño y una rutina que no permite descanso, se erige en plena Avenida de Mayo el café más antiguo de Buenos Aires. Ubicado al 825 desde 1858, este sitio se convirtió en un símbolo de la cultura argentina, siendo visitado por Carlos Gardel, Alfonsina Storni, Federico García Lorca, Julio Cortázar y Jorge Luis Borges entre otros.

Hablamos del Café Tortoni, cuyo nombre es tan conocido que la prestigiosa guía gastronómica Taste Atlas la reconoció por su ritual imperdible: chocolate con churros que se sirven con una taza de chocolate caliente, una combinación clásica en las cafeterías porteñas.

Café Tortoni Foto: Instagram @grancafetortoni

La historia del Café Tortoni

Su nombre es un homenaje que su primer dueño, un francés de apellido Touan, quiso hacerle al café con el mismo nombre ubicado en París. La mítica fachada fue realizada en 1898 por el arquitecto Alejandro Christophersen.

Carlos Gardel, además de cantar dos veces en el café, fue durante un tiempo habitué del lugar. Solía ocupar la mesa del costado derecho junto a la ventana entrando por Rivadavia, donde podía reunirse con amigos sin ser abordado por sus admiradores.

Tortoni Foto: Turismo Buenos Aires

Actualmente, en el subsuelo del Tortoni se presentan espectáculos de jazz y de tango (al lado del café se encuentran la Academia Nacional del Tango y el Museo Mundial del Tango).

Chocolate y churros, una tradición que pasa fronteras

La guía lo definió como un “café de elegancia atemporal” y un símbolo del patrimonio cultural de Buenos Aires, que fue testigo de la historia y la cultura de la ciudad desde su fundación en 1858.

Café Tortoni. Foto: Instagram @grancafetortoni
Café Tortoni. Foto: Instagram @grancafetortoni

El lugar mantuvo tradiciones como la leche merengada o el clásico chocolate en jarra de bronce con churros, que sirven en las fechas patrias. Los churros son crujientes por fuera y tiernos por dentro, espolvoreados con azúcar, mientras que el chocolate caliente es espeso y aromático, ideal para mojar los churros y disfrutar de cada bocado.

La presentación del chocolate en una jarra le da un toque de elegancia y tradición, ideal para quienes buscan un viaje en el tiempo.

Avenida de Mayo, la primera avenida

Inspirada en los bulevares de París, conecta Plaza de Mayo con Plaza del Congreso en un intento simbólico de unir al Poder Ejecutivo con el Legislativo, algo que desde que el país se convirtió en Nación ha sido imposible. A fines del siglo XIX, Argentina se posicionaba como una potencia sudamericana a los ojos del mundo y en plena primera oleada inmigratoria que terminaría siendo decisiva en su estilo.

Avenida de Mayo Foto: Turismo Buenos Aires

Se sabe que el país y su identidad fueron construidos por una fuerte influencia europea que se puede ver plasmada en varios sitios conocidos de Buenos Aires, y esta avenida ciertamente no es la excepción. Podemos hacer dos divisiones claras: desde el Cabildo hasta 9 de Julio, un estilo francés y desde 9 de Julio hasta Plaza del Congreso, un estilo español que por momentos nos hace pensar que estamos de paseo por Madrid.

Para descubrirla, hay que trazar una excursión imaginaria que podría comenzar en Plaza de Mayo un lugar mítico del país donde el puebloha manifestado sus mayores angustias como, entre otras, las primeras vueltas a la plaza de las Madres y Abuelas en la época de la Dictadura y no hace mucho cuando miles de fanáticos del fútbol hicieron largas horas de fila para poder despedirse de Diego Maradona y también su mayor felicidad, como fue el regreso a la democracia en 1983.