Discípula de La Mezzetta: la pizzería que sorprende en Villa Pueyrredón con una fugazzeta de 1,4 kilos de muzza
Formada en la legendaria La Mezzetta, esta pequeña pizzería de Villa Pueyrredón se convirtió en un fenómeno barrial gracias a su fugazzeta rellena de 1,4 kilos de muzza, un imán irresistible para los fanáticos de la pizza porteña.

Villa Pueyrredón, ese barrio porteño de calles tranquilas que combina casas bajas con una vida de barrio todavía palpable, guarda pequeños tesoros que sorprenden incluso a los porteños más experimentados. En sus veredas donde aún se saluda al vecino, surgió un fenómeno gastronómico que ya trasciende el código postal: El Corte, una pizzería que desde un local diminuto logró algo que muchos buscan y pocos consiguen—convertirse en emblema. Según datos relevados por distintos medios, el local vende en promedio 120 fugazzetas rellenas por día, una cifra que refleja un fervor difícil de ignorar.
Cómo nació El Corte
Fundada en 2010, El Corte nació del sueño de los hermanos Walter y Ramón Orellana, dos santiagueños que se formaron en uno de los templos de la pizza porteña: La Mezzetta, en Villa Ortúzar. Allí aprendieron el oficio durante más de 10 años hasta decidir independizarse. “Arrancamos de cero, no teníamos nada”, contó Walter en una entrevista previa. Ese aprendizaje fue clave para dominar la receta que hoy los hizo famosos: una fugazzeta rellena monumental, preparada con más de 1,4 kilos de mozzarella, de masa generosa, cebolla tierna y ese equilibrio perfecto que solo se logra con años de entrenamiento y mucha pasión.
El local se ubica en Avenida de los Constituyentes 4454, una zona de tránsito pesado que, a primera vista, no parece el escenario ideal para un éxito gastronómico. Pero la cocina puede más que el paisaje. Allí, los hermanos encontraron su lugar en el mundo y con paciencia construyeron una clientela fiel, expandida a través del boca a boca y las redes sociales. Hoy, no solo el barrio, sino toda la Ciudad los reconoce por su pizza al corte y porciones tan abundantes que con una sola basta para quedar satisfecho.
El menú de El Corte es sencillo y fiel a la tradición porteña: muzzarella, napolitana, calabresa, jamón y morrones, fugazza con muzza y, por supuesto, la estrella: la fugazzeta rellena. También ofrecen empanadas de carne, pollo y jamón y queso, siempre bajo la misma premisa: sabor honesto, porciones generosas y precios accesibles.

El sello de Villa Pueyrredón
Pero la historia de El Corte no puede separarse del barrio que lo vio crecer. Villa Pueyrredón, fundado oficialmente como tal en 1907 tras la llegada del Ferrocarril Central del Norte, siempre mantuvo una identidad residencial, de vida tranquila, con una impronta ferroviaria que marcó su desarrollo urbano. Ese espíritu de barrio –sin estridencias pero con carácter– se refleja también en El Corte: un lugar sin pretensiones, pero auténtico, cálido y profundamente porteño.
Hoy, la pizzería se convirtió en un destino turístico gastronómico dentro del barrio. Comensales de Colegiales, Villa Ortúzar, Belgrano y más allá se acercan para descubrir si la fama es justificada. Y apenas uno cruza la puerta, el aroma a cebolla dorada y queso fundido despeja cualquier duda.
En tiempos donde la cocina porteña busca reinventarse, El Corte demuestra que la tradición sigue siendo una fuerza poderosa. Aquí, la pizza no es solo comida: es historia, es cultura y, sobre todo, es barrio.


















