El monumento más antiguo de Buenos Aires: la columna romana de 2000 años que viajó desde el Imperio hasta una plaza de Palermo
En el corazón de Palermo se esconde el monumento más antiguo de Buenos Aires: una columna romana de más de 2000 años que llegó desde el Foro Romano como un gesto de amistad de Italia en 1955 y que hoy pasa inadvertida, pese a ser una de las reliquias históricas más valiosas del país.

En una ciudad que late al ritmo del tránsito, los colectivos y los miles de peatones que cruzan cada rincón de Palermo, existe una reliquia silenciosa, casi inadvertida, que supera por mucho la antigüedad de cualquier edificio porteño. Un objeto que nació cuando Buenos Aires ni siquiera era un proyecto y que fue testigo de rituales paganos, emperadores legendarios y el paso de más de dos milenios. Se trata de una columna auténtica del Imperio Romano, considerada uno de los monumentos más antiguos de toda la Argentina.
Hoy descansa en Plaza Italia, rodeada de colectivos, turistas y vecinos que —en la mayoría de los casos— caminan a su lado sin saber que están frente a un fragmento real del mundo clásico. Una pieza que, según los especialistas, es uno de los objetos históricos más antiguos preservados en Buenos Aires.

Desde el corazón del Imperio Romano hasta el sur del mundo
La historia de esta columna comienza en el Foro Romano, el centro político, religioso y social de la antigua Roma. Allí, entre templos, tribunales y plazas donde se tomaban decisiones que definían el destino del mundo antiguo, fueron extraídas miles de piezas arquitectónicas durante excavaciones arqueológicas del siglo XX. Una de ellas sería la columna que hoy vive en Palermo.
En 1955, el gobierno italiano tomó una decisión simbólicamente poderosa: donar a la Argentina una columna original de mármol como gesto de amistad entre ambos países. Ese fue el inicio de un viaje que conectaría dos mundos distantes en tiempo y espacio.
Su primera ubicación en Buenos Aires no fue Plaza Italia. Tras llegar al país, la columna se instaló en la intersección de Avenida del Libertador y Luis María Campos, un punto estratégico del barrio. Recién más adelante sería trasladada a su destino actual, donde permanece hasta hoy.

La llegada a Plaza Italia: una nueva vida para un gigante silencioso
Con el tiempo, la pieza fue reubicada en Plaza Italia, uno de los espacios más transitados del barrio de Palermo, rodeado de sitios emblemáticos como La Rural y el Monumento a la Carta Magna. Hoy ocupa un lugar discreto dentro del paisaje urbano, pero su valor histórico es inmenso: es uno de los objetos más antiguos presentes en el espacio público de la ciudad.
El mantenimiento de esta columna milenaria está a cargo de la Asociación Romana y de Lazio en Argentina, que colabora con su preservación y cuidado para que este fragmento de la historia universal continúe de pie en pleno corazón de Buenos Aires.
Características del monumento más antiguo de Buenos Aires
A pesar de su relevancia histórica, la columna sorprende por sus dimensiones relativamente modestas si se la compara con otras estructuras romanas:
- Altura: 1,9 metros
- Diámetro: 55 centímetros
- Material: mármol
- Antigüedad: más de 2000 años

Su sencillez es parte de lo que la vuelve tan especial: no es una réplica, no es un homenaje moderno ni una reinterpretación artística. Es un pedazo literal del Imperio Romano, traído desde uno de los lugares más emblemáticos de la historia occidental.
Un secreto a cielo abierto
Miles de personas pasan a diario por Plaza Italia, ya sea para entrar al subte, visitar La Rural, ir al Ecoparque o simplemente atravesar Palermo. Y aun así, muy pocos se detienen a observar esta reliquia que desafía al tiempo y demuestra que Buenos Aires es, también, un mapa de conexiones inesperadas con el pasado.
En una ciudad dinámica y moderna, esta columna es un recordatorio de que la historia no siempre está detrás de vitrinas: a veces está ahí, a la vista, esperando que alguien le preste atención.


















